No mentir, no robar, no matar.
Reglas morales que nos enseñaron en el colegio y en la casa, y que todos estamos de acuerdo que son valores morales que nuestros hijos deben cultivar. Estos valores también fueron llevados al arte de gobernar, a la política, y ha sido intensamente discutidos en el pensamiento y filosofía política desde la antigüedad al día de hoy. Y sin embargo, la discusión no ha terminado.
Hoy leí un artículo de José Barba Caballero, ex parlamentario y político peruano experimentado, hablando sobre la incompatibilidad entre la moral privada y la moral del Estado (http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=&txtSecci_id=84&txtNota_id=322720). En este texto, el pensamiento “práctico” y hasta “amoral” es defendido en aras de objetivos supuestamente superiores del Estado como el orden, el bien común o la paz.
Repasemos uno por uno los ejemplos y argumentos del artículo en mención.
En primer lugar se afirma que ganar la guerra contra al terrorismo en el Perú era un objetivo superior, y cualquier exceso, como violaciones, matanzas y demás, eran inmorales pero tolerables o incluso perdonables por la sociedad, puesto que se había logrado el objetivo. Total, el único que tiene el monopolio legal para matar es el Estado, y aquí lo que se definía era “o ellos o yo”. El fin justifica los medios, se acuerdan?
En segundo lugar, el texto critica la decisión del presidente Paniagua de desactivar del servicio de inteligencia porque, aun siendo un trabajo sucio, es absolutamente necesario en los países. Sí, es cierto, el servicio de inteligencia es necesario, pero no el que había construido Vladimiro Montesinos. ¿O acaso creemos que ese Servicio era el que los Estados y sus ciudadanos necesitan?
En tercer lugar, según esta filosofía, la “moral” de la política se apoya en las exigencias de la realidad, y no en consideraciones morales privadas. Me hizo recordar las palabras de Tom Hagen, Consiglieri de la familia Corleone, al nuevo Padrino “hay cosas que no se dicen, se hacen y punto. A nadie le gusta pero se tiene que hacer”. Seguidamente mató a su hermano por traidor. El artículo concluye con contundencia lógica que, dadas las razones expuestas, el que tenga conciencia no debe hacer política.
Como dijimos al comienzo, muchos pensadores han hablado de la relación entre la moral y la política. Si bien Maquiavelo es uno de los pioneros de la filosofía Barba Caballero, también es cierto que los Estados hace tiempo que han avanzado en materia de valores morales en las sociedades. Por eso ahora tenemos códigos civiles y penales más completos, tenemos un derecho de la competencia más desarrollado, tenemos cartas y compromisos sobre derechos humanos, contra la discriminación, trata de personas, prostitución infantil, etc.
Esto de separar la moral privada y la moral de la política no deja de ser un espejismo ideológico. Ciertamente, el Estado es la fuerza colectiva que necesitan las personas para convivir, pero de ninguna manera, ese poder delegado puede servir para aceptar valores amorales como mentir, robar o matar. Y si alguien argumenta que el bien común puede vulnerar los derechos de una persona individual, debemos recordar que el liberalismo hizo su gran contribución a la humanidad cuando los países suscribieron la carta universal de los derechos humanos en la ONU.
Finalmente, debemos recordar que la política no es solo el arte de gobernar, sino también el arte de la conducción y la representación de las personas y sus valores. Un político, como un intelectual, un deportista, un artista, un maestro, no solo es su talento, sino también un ejemplo y un referente para los demás. En el caso del político, la responsabilidad de dar el ejemplo es mayor, porque expresa con su conducta y su coherencia cómo las personas quieren vivir. Por eso, la política y la moral van de la mano.
lunes, 5 de abril de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
Concurso abierto para Olmos
Las últimas declaraciones del Primer Ministro Velasquez Quesquén han ratificado no solo la decisión política de ejecutar la segunda etapa del proyecto Olmos, sino qué también han definido el “cómo sea”. Según sus palabras, se habrían optado por mejorar la propuesta de la iniciativa privada de la transnacional Odebrech descartándose la concesión por concurso.
Dado ese escenario, el margen de acción de la Ministra de Economía y Finanzas se presenta bastante restringido. Ciertamente, todos estamos de acuerdo en que la segunda etapa de Olmos debe ejecutarse en el más breve plazo. Sin embargo, creo que existen argumentos bastante sólidos para evitar apresuramientos excesivos con la iniciativa privada que, a mi juicio, sigue siendo un mecanismo poco óptimo. Lo mejor es tener una rápida reacción y llevar adelante un proceso de concurso abierto.
Por qué un concurso es a todos luces una mejor opción para Olmos?
En primer lugar, es inexacto que el concurso abierto demore 3 años. Se puede perfectamente hacer en menos tiempo. Olmos es un proyecto con estudios ya desarrollados, y aunque puede haber actualizaciones, es viable hacer las bases y el proceso concursal en meses y no años. La experiencia del proyecto Taboada en Lima mostró que es posible llevar adelante este proceso rápido.
En segundo lugar, el concurso abierto permitirá evaluar varias alternativas de costos y de tarifas. Por qué un solo postor debe definir el costo del proyecto? Por qué un solo postor define la tarifa que deben pagar los usuarios y hará autosostenible al Proyecto? Acaso no es mejor preguntar al mercado quien puede ofrecer mejores condiciones, incluida la retribución para recuperar la inversión del trasvase?
En tercer lugar, el concurso abierto debe asegurar el agua a un nivel de persistencia hídrica superior al 90%. Nadie sembrará en Olmos un solo frutal o cultivo de agroexportación con 50% de de garantía de agua como estaría proponiendo la iniciativa privada. Según los estudios hidrológicos disponibles, los postores deben hacer su mejor oferta, y es casi seguro que no serán las 35-40,000 hectáreas que propone Odebrech.
En cuarto lugar, el concurso abierto puede introducir una propuesta de manejo ambiental completa e integral. El estudio que ahora existe, según sabemos, es de hace 10 años, por lo que está desactualizado e incompleto. Hoy en el Perú, ya no se hacen megaproyectos sin tomar en cuenta los efectos directos e indirectos ambientales.
En quinto lugar, no podemos dejar de mencionar que si prospera la iniciativa privada, Odebrech sería el operador de la primera y segunda etapa. Curiosa figura porque en el 2002, la concesión se partió en dos porque no había postores para el proyecto integral. Demasiado riesgo decían. Pero enfin, asumamos que ahora el Perú es otro y existe mejores condiciones, perfecto, bienvenida la participación de los inversionistas como Odebrech. Solo que sería bueno que inviertan participando en una competencia abierta y transparente, como en Taboada o la Red vial 6.
Estamos ante un caso muy difícil para el MEF, que al parecer es el último bastión para garantizar el interés público y por cierto, de los futuros usuarios en el valle de Olmos.
m/p
Dado ese escenario, el margen de acción de la Ministra de Economía y Finanzas se presenta bastante restringido. Ciertamente, todos estamos de acuerdo en que la segunda etapa de Olmos debe ejecutarse en el más breve plazo. Sin embargo, creo que existen argumentos bastante sólidos para evitar apresuramientos excesivos con la iniciativa privada que, a mi juicio, sigue siendo un mecanismo poco óptimo. Lo mejor es tener una rápida reacción y llevar adelante un proceso de concurso abierto.
Por qué un concurso es a todos luces una mejor opción para Olmos?
En primer lugar, es inexacto que el concurso abierto demore 3 años. Se puede perfectamente hacer en menos tiempo. Olmos es un proyecto con estudios ya desarrollados, y aunque puede haber actualizaciones, es viable hacer las bases y el proceso concursal en meses y no años. La experiencia del proyecto Taboada en Lima mostró que es posible llevar adelante este proceso rápido.
En segundo lugar, el concurso abierto permitirá evaluar varias alternativas de costos y de tarifas. Por qué un solo postor debe definir el costo del proyecto? Por qué un solo postor define la tarifa que deben pagar los usuarios y hará autosostenible al Proyecto? Acaso no es mejor preguntar al mercado quien puede ofrecer mejores condiciones, incluida la retribución para recuperar la inversión del trasvase?
En tercer lugar, el concurso abierto debe asegurar el agua a un nivel de persistencia hídrica superior al 90%. Nadie sembrará en Olmos un solo frutal o cultivo de agroexportación con 50% de de garantía de agua como estaría proponiendo la iniciativa privada. Según los estudios hidrológicos disponibles, los postores deben hacer su mejor oferta, y es casi seguro que no serán las 35-40,000 hectáreas que propone Odebrech.
En cuarto lugar, el concurso abierto puede introducir una propuesta de manejo ambiental completa e integral. El estudio que ahora existe, según sabemos, es de hace 10 años, por lo que está desactualizado e incompleto. Hoy en el Perú, ya no se hacen megaproyectos sin tomar en cuenta los efectos directos e indirectos ambientales.
En quinto lugar, no podemos dejar de mencionar que si prospera la iniciativa privada, Odebrech sería el operador de la primera y segunda etapa. Curiosa figura porque en el 2002, la concesión se partió en dos porque no había postores para el proyecto integral. Demasiado riesgo decían. Pero enfin, asumamos que ahora el Perú es otro y existe mejores condiciones, perfecto, bienvenida la participación de los inversionistas como Odebrech. Solo que sería bueno que inviertan participando en una competencia abierta y transparente, como en Taboada o la Red vial 6.
Estamos ante un caso muy difícil para el MEF, que al parecer es el último bastión para garantizar el interés público y por cierto, de los futuros usuarios en el valle de Olmos.
m/p
PARA QUE NO SE ESCAPEN LOS CONEJOS: UNA PROPUESTA PARA EVITAR SOBRECOSTOS EN LA EJECUCION DEL GASTO PUBLICO.
Los resultados de un reciente estudio sobre el Programa agua para Todos, encargado por el MEF, muestra un viejo problema en la ejecución del gasto en el Perú: los sobrecostos en los proyectos de inversión pública. El estudio concluye que el costo final por conexión domiciliaria de agua potable bordea los 600 dólares por persona, siendo muy superior al estándar internacional de 320 dólares pero también a los montos ejecutados nacionales hasta hace 5 años.
Otros proyectos y programas de inversión tienen los mismos graves problemas. El Metropolitano está superando los S/.900 millones cuando se aprobaron 400. Las carreteras rehabilitadas por el Ministerio de Transportes o los proyectos de electrificación del Ministerio de Energía han terminando costando 50% de lo programado, y la lista puede extenderse varias páginas si revisamos la ejecución de la inversión pública.
Esta situación afecta negativamente la calidad del gasto por tres razones:
1) disminuye la disponibilidad de recursos. Al gastar más de lo previsto, muchos proyectos quedarán desfinanciados
2) Afecta el cronograma de ejecución. Las obras no se harán en 6 meses, sino en un año o más.
3) Afecta la eficiencia del proyecto y su rentabilidad. Lo que se pensaba era un buen proyecto termina costando tanto que desvirtúa su utilidad, pues con eso mismo se podía hacer dos o tres obras más.
Se pueden proponer diferentes explicaciones para este problema. Aunque no existen estudios completos, las evaluaciones técnicas y la información disponibles nos dan algunas razonables pistas:
1) La programación estratégica y territorial son de baja calidad en el Perú. En buen cristiano quiere decir que no se pensó bien antes de gastar. El proyecto se armó en el camino y en el camino aparecieron las facturas.
2) Los precios de los materiales se dispararon. Ese fue el gran argumento para sustentar los sobrecostos en el 2008 para muchos proyectos de infraestructura como carreteras, dado el alza del cemento y del fierro, entre otros.
3) Se incluyen nuevas metas no programadas al proyecto, nueva ubicación, nuevo trazo, nuevos beneficiarios, ajustes a la tecnología y al tamaño, etc. Si bien algunas modificaciones siempre son razonables, lo cierto es que muchos proyectos han sido casi rediseñados en su ejecución.
4) El mercado de la construcción en el Perú está a plena capacidad y cualquier demanda adicional se traslada a precios. Los contratistas están desbordados, especialmente los grandes y medianos reconocidos, pues el crecimiento ha sido exponencial en los últimos años. Si el 2009 no hubiéramos tenido la crisis, es probable que ahora las licitaciones públicas hayan quedado desiertas o con precios renegociados al alza.
5) La corrupción es fatal entre los contratistas y las entidades públicas, y los contratistas y la supervisión. Este cáncer es fuente permanente de sobrecostos.
En este contexto, el Estado ha tratado de reforzar algunos aspectos, mejorando sus reglas de evaluación de proyectos (SNIP), de contrataciones y adquisiciones (OSCE) y de presupuesto (PpR presupuesto por resultados). Sin entrar en detalles, lo que se ha buscado es defender la rigurosidad de la evaluación y seguimiento del gasto, así como de promover reglas que promueven la competencia en el mercado de los contratistas de obras y servicios. Estas medidas deben seguir reforzándose y de ninguna manera flexibilizarlas. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el estudio del programa Agua para Todos y la evidencia muestra que los conejos se siguen escapando. Las obras públicas aún están teniendo fuertes sobrecostos.
Qué hacer entonces? Cómo evitamos este grave problema donde las obras terminan costado el doble o más de lo previsto? A nuestro juicio, existen algunas puertas abiertas que deben cerrarse inmediatamente. La figura de hacer expediente técnico y obra (concurso oferta) es un ejemplo de cómo están todos los incentivos para elevar el precio de la obra. Nadie hará un expediente a precio óptimo si sabe que su ganancia está en una obra, por lo que la hará lo más costosa posible. Es cierto que ya existen algunos candados: el SNIP regula cuando la pre inversión no coincide con el expediente técnico (estudio a detalle) en más de 10%, las normas de adquisiciones cuando la oferta supera 10% del precio referencial, y la Contraloría cuando la ejecución supera 15% del expediente. Es decir, las normas están, pero es muy difícil hacerlas cumplir.
Una mención aparte son las reglas de los proyectos con endeudamiento externo. Aquí se ha observado que los incentivos están asociados a la propuesta técnica y no a la propuesta económica. En concreto, los postores ganadores son los que ofrecen el mejor diseño, independientemente de cuánto cuesta. El valor referencial de los concursos públicos son eso, “referenciales”, y no afectan la propuesta económica final que puede ser mucho mayor.
Una forma de coger el toro por las astas es desde el corazón mismo de la ejecución del gasto: la asignación de recursos presupuestales. La propuesta es implementar un sistema de alarma en el sistema nacional de presupuesto. Así, cuando el gasto ejecutado o devengado de un proyecto supera el monto de lo programado, en ese momento se prende una luz roja (si queremos ser más riguroso, el candado podría venir desde el compromiso). Este mecanismo sería similar a un sectorista de banco, que recibe una señal de alerta cuando sus clientes han sobrepasado su línea de crédito.
Este sistema de alarma requiere de algunas condiciones. En primer lugar debe ser gradual, empezando por los proyectos de inversión que tengan códigos ya integrados en los sistemas de presupuesto e inversión pública. En segundo lugar, es necesario que sea acompañado de un sistema de seguimiento de la ejecución física y financiera. En tercer lugar, y aquí está la ventaja, no se requiere de ningún cambio normativo, pero sí de una potente herramienta informática que “amarre” el monto programado y aprobado técnicamente, así como el monto de las asignaciones y ejecuciones presupuestales.
Para finalizar, es importante reiterar la enorme utilidad de las evaluaciones externas como las del Programa Agua para Todos o las que ha hecho el SNIP. Estos son los resultados que buscan mejorar la calidad del gasto y merecen especial atención en los que hacen política pública, aun cuando eso puede generar resistencias en el nivel político.
m/p
Otros proyectos y programas de inversión tienen los mismos graves problemas. El Metropolitano está superando los S/.900 millones cuando se aprobaron 400. Las carreteras rehabilitadas por el Ministerio de Transportes o los proyectos de electrificación del Ministerio de Energía han terminando costando 50% de lo programado, y la lista puede extenderse varias páginas si revisamos la ejecución de la inversión pública.
Esta situación afecta negativamente la calidad del gasto por tres razones:
1) disminuye la disponibilidad de recursos. Al gastar más de lo previsto, muchos proyectos quedarán desfinanciados
2) Afecta el cronograma de ejecución. Las obras no se harán en 6 meses, sino en un año o más.
3) Afecta la eficiencia del proyecto y su rentabilidad. Lo que se pensaba era un buen proyecto termina costando tanto que desvirtúa su utilidad, pues con eso mismo se podía hacer dos o tres obras más.
Se pueden proponer diferentes explicaciones para este problema. Aunque no existen estudios completos, las evaluaciones técnicas y la información disponibles nos dan algunas razonables pistas:
1) La programación estratégica y territorial son de baja calidad en el Perú. En buen cristiano quiere decir que no se pensó bien antes de gastar. El proyecto se armó en el camino y en el camino aparecieron las facturas.
2) Los precios de los materiales se dispararon. Ese fue el gran argumento para sustentar los sobrecostos en el 2008 para muchos proyectos de infraestructura como carreteras, dado el alza del cemento y del fierro, entre otros.
3) Se incluyen nuevas metas no programadas al proyecto, nueva ubicación, nuevo trazo, nuevos beneficiarios, ajustes a la tecnología y al tamaño, etc. Si bien algunas modificaciones siempre son razonables, lo cierto es que muchos proyectos han sido casi rediseñados en su ejecución.
4) El mercado de la construcción en el Perú está a plena capacidad y cualquier demanda adicional se traslada a precios. Los contratistas están desbordados, especialmente los grandes y medianos reconocidos, pues el crecimiento ha sido exponencial en los últimos años. Si el 2009 no hubiéramos tenido la crisis, es probable que ahora las licitaciones públicas hayan quedado desiertas o con precios renegociados al alza.
5) La corrupción es fatal entre los contratistas y las entidades públicas, y los contratistas y la supervisión. Este cáncer es fuente permanente de sobrecostos.
En este contexto, el Estado ha tratado de reforzar algunos aspectos, mejorando sus reglas de evaluación de proyectos (SNIP), de contrataciones y adquisiciones (OSCE) y de presupuesto (PpR presupuesto por resultados). Sin entrar en detalles, lo que se ha buscado es defender la rigurosidad de la evaluación y seguimiento del gasto, así como de promover reglas que promueven la competencia en el mercado de los contratistas de obras y servicios. Estas medidas deben seguir reforzándose y de ninguna manera flexibilizarlas. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el estudio del programa Agua para Todos y la evidencia muestra que los conejos se siguen escapando. Las obras públicas aún están teniendo fuertes sobrecostos.
Qué hacer entonces? Cómo evitamos este grave problema donde las obras terminan costado el doble o más de lo previsto? A nuestro juicio, existen algunas puertas abiertas que deben cerrarse inmediatamente. La figura de hacer expediente técnico y obra (concurso oferta) es un ejemplo de cómo están todos los incentivos para elevar el precio de la obra. Nadie hará un expediente a precio óptimo si sabe que su ganancia está en una obra, por lo que la hará lo más costosa posible. Es cierto que ya existen algunos candados: el SNIP regula cuando la pre inversión no coincide con el expediente técnico (estudio a detalle) en más de 10%, las normas de adquisiciones cuando la oferta supera 10% del precio referencial, y la Contraloría cuando la ejecución supera 15% del expediente. Es decir, las normas están, pero es muy difícil hacerlas cumplir.
Una mención aparte son las reglas de los proyectos con endeudamiento externo. Aquí se ha observado que los incentivos están asociados a la propuesta técnica y no a la propuesta económica. En concreto, los postores ganadores son los que ofrecen el mejor diseño, independientemente de cuánto cuesta. El valor referencial de los concursos públicos son eso, “referenciales”, y no afectan la propuesta económica final que puede ser mucho mayor.
Una forma de coger el toro por las astas es desde el corazón mismo de la ejecución del gasto: la asignación de recursos presupuestales. La propuesta es implementar un sistema de alarma en el sistema nacional de presupuesto. Así, cuando el gasto ejecutado o devengado de un proyecto supera el monto de lo programado, en ese momento se prende una luz roja (si queremos ser más riguroso, el candado podría venir desde el compromiso). Este mecanismo sería similar a un sectorista de banco, que recibe una señal de alerta cuando sus clientes han sobrepasado su línea de crédito.
Este sistema de alarma requiere de algunas condiciones. En primer lugar debe ser gradual, empezando por los proyectos de inversión que tengan códigos ya integrados en los sistemas de presupuesto e inversión pública. En segundo lugar, es necesario que sea acompañado de un sistema de seguimiento de la ejecución física y financiera. En tercer lugar, y aquí está la ventaja, no se requiere de ningún cambio normativo, pero sí de una potente herramienta informática que “amarre” el monto programado y aprobado técnicamente, así como el monto de las asignaciones y ejecuciones presupuestales.
Para finalizar, es importante reiterar la enorme utilidad de las evaluaciones externas como las del Programa Agua para Todos o las que ha hecho el SNIP. Estos son los resultados que buscan mejorar la calidad del gasto y merecen especial atención en los que hacen política pública, aun cuando eso puede generar resistencias en el nivel político.
m/p
miércoles, 24 de marzo de 2010
PROYECTO OLMOS: QUE NO SE REPITAN LOS ERRORES DE LA PRIMERA ETAPA
El Ministerio de Economía ha sido acusado de bloquear Olmos, un proyecto bandera en la región Lambayeque que busca irrigar cerca de 30,000has y generar 400MW de energía. Recuerdo cuando en el 2001, el gobierno cedió ante la presión política y exoneró del SNIP la puesta en marcha del proyecto. Fue un tremendo error!
Veamos rápidamente la reciente historia del proyecto Olmos.
Durante el gobierno de Alejandro Toledo y de Yehude Simon en la región Lambayeque, se aprobó por concesión la construcción de la primera parte del Proyecto Olmos, exonerándolo de la evaluación técnica. Esta primera parte consiste en una presa y un túnel de 20km que atraviesa los Andes y lleva más de 400 millones de metros cúbicos de agua hacia la cuenca del Pacífico. Toda una proeza de la ingeniera hidráulica. Cuánto ha costado esta primera etapa? No existe información completa pero se calcula que supera los US$250 millones. Lo más grave es que la “concesión” es solo una ficción, pues en realidad el Estado debe pagar al concesionario el agua que va a trasvasar, así haya o no 30,000has produciendo (la muy criticada figura del take or pay y que costará 26 millones desde el 2012 y por 15 años). Además. esta primera etapa no servirá de nada sino se concluye la segunda, que son las obras de la boca del túnel para abajo, en las tierras del valle de Olmos.
Por qué el Estado Peruano negoció tan mal este contrato? Qué clase de concesión era esa donde el Estado le asegura al privado el 100% de la venta de agua? Ello solo podrá ser explicado pòr los funcionarios del entonces Proinversión y especialmente del Gobierno Regional de Lambeyeque que firmaron el contrato. Lo cierto es que en ese momento, los defensores de Olmos argumentaban que, dada la decisión política, la primera etapa era un costo que había que asumir, el hueso del proyecto, y que la carne estaba en la segunda etapa.
Hoy se está discutiendo la segunda etapa, pero las condiciones de negociación para el Estado son desventajosas. El proyecto Olmos segunda etapa debe hacerse sí o sí, dado que ya tenemos una primera etapa que se concluye en el 2012 y empezará a facturar al fisco según el contrato firmado y las condiciones del take or pay. En realidad la factura es para el gobierno regional deLambayeque, pero como no tiene plata ni canon, volteará a quien lo avaló que es el MEF.
Esta segunda etapa sin embargo, se presenta con esta extraña figura de la “iniciativa privada”. Es decir, cuando un operador privado le propone al Estado hacer una obra, sin concurso público, con la condición de darle el monopolio de su administración y usufructo, por ejemplo, una carretera, una obra de agua potable o un sistema de riego, como es el caso de Olmos. La iniciativa privada es una figura contemplada en la norma de APPs (asociaciones público privado). No pasa por concurso público y es una propuesta de un solo postor, con costos y condiciones que él propone y que el Estado debe evaluar. Aquí es cuando el MEF ha dicho que no, que no nos conviene la propuesta para la segunda etapa de Olmos. Por cierto, el que ha presentado la iniciativa privada es Odebrech, el de la Interoceánica recuerdan?, y que en Olmos es el operador de la primera etapa. Es decir, Odebrech propone sería el operador de la primera y de la segunda etapa (Para qué se partió entonces el proyecto?!)
Por qué el MEF habría observado la propuesta? No se conoce aun el detalle de la misma, pero se ha mencionado que la iniciativa privada no está solicitando ningún cofinanciamiento o subsidio, en cuyo caso sería inaceptable. Pero no se sabe bien si existen otras condiciones que deben evaluarse con mucha atención como la controvertida figura del “take or pay” y otros riesgos no financieros como el diseño de ingeniería o la definición de la tarifa de agua. Estos detalles son importantes porque pueden generar un riesgo fiscal, como ya lo ha hecho la primera etapa. En resumen, debemos evitar a toda costa repetir los tremendos errores del pasado.
Qué salidas pueden existir para Olmos? Descartando la iniciativa privada, la otra opción es hacerlo como obra pública, pero no suena muy lógico. Además, sería anecdótico que la Primera etapa del proyecto -el hueso- haya salido con concesión, y la segunda etapa –la carnecita- sea ejecutada por el Estado. Lo mejor es hacer un concurso público de la concesión, donde el Estado diga transparentemente, cuáles son las mejores condiciones para el Proyecto Olmos. El mejor factor de competencia sería el que ofrezca hacer las obras y cobre la menor tarifa.
El principal problema que muchos dirían es que la tarifa de agua sería muy cara y que no habrían postores. De hecho, la tarifa de la primera etapa del trasvase está costando US$0.06/m3. Si agregamos la tarifa real de la segunda etapa, el usuario final tendría que pagar US$0.08/m3 o más, convirtiéndose en una de las tarifas más caras del Perú. Y decimos que no es la más cara, porque contra lo que muchos creen, los agroexportadores de Tumbes y de Ica pagan esa tarifa dado que usan agua de pozo. Es decir, pagan el costo real del agua, la cuidan y compiten en el exterior. Olmos no tiene que tener una tarifa subsidiada. Son tierras para medianos y grandes agricultores.
Otro gran tema que no se ha mencionado es la relación con el Proyecto Alto Piura, que comparte con Olmos las aguas del río Huancabamba. Los estudios dicen que el agua no alcanzará de ninguna manera para los dos proyectos, y sin embargo, los dos tienen la decisión política de ejecutarse. Olmos fue exonerado con Toledo, Alto Piura por García. Ambas decisiones con muy negativas consecuencias. Olmos y Alto Piura son expedientes que se deben mirar con lupa. Esperemos que el MEF se cuadre con firmeza.
Veamos rápidamente la reciente historia del proyecto Olmos.
Durante el gobierno de Alejandro Toledo y de Yehude Simon en la región Lambayeque, se aprobó por concesión la construcción de la primera parte del Proyecto Olmos, exonerándolo de la evaluación técnica. Esta primera parte consiste en una presa y un túnel de 20km que atraviesa los Andes y lleva más de 400 millones de metros cúbicos de agua hacia la cuenca del Pacífico. Toda una proeza de la ingeniera hidráulica. Cuánto ha costado esta primera etapa? No existe información completa pero se calcula que supera los US$250 millones. Lo más grave es que la “concesión” es solo una ficción, pues en realidad el Estado debe pagar al concesionario el agua que va a trasvasar, así haya o no 30,000has produciendo (la muy criticada figura del take or pay y que costará 26 millones desde el 2012 y por 15 años). Además. esta primera etapa no servirá de nada sino se concluye la segunda, que son las obras de la boca del túnel para abajo, en las tierras del valle de Olmos.
Por qué el Estado Peruano negoció tan mal este contrato? Qué clase de concesión era esa donde el Estado le asegura al privado el 100% de la venta de agua? Ello solo podrá ser explicado pòr los funcionarios del entonces Proinversión y especialmente del Gobierno Regional de Lambeyeque que firmaron el contrato. Lo cierto es que en ese momento, los defensores de Olmos argumentaban que, dada la decisión política, la primera etapa era un costo que había que asumir, el hueso del proyecto, y que la carne estaba en la segunda etapa.
Hoy se está discutiendo la segunda etapa, pero las condiciones de negociación para el Estado son desventajosas. El proyecto Olmos segunda etapa debe hacerse sí o sí, dado que ya tenemos una primera etapa que se concluye en el 2012 y empezará a facturar al fisco según el contrato firmado y las condiciones del take or pay. En realidad la factura es para el gobierno regional deLambayeque, pero como no tiene plata ni canon, volteará a quien lo avaló que es el MEF.
Esta segunda etapa sin embargo, se presenta con esta extraña figura de la “iniciativa privada”. Es decir, cuando un operador privado le propone al Estado hacer una obra, sin concurso público, con la condición de darle el monopolio de su administración y usufructo, por ejemplo, una carretera, una obra de agua potable o un sistema de riego, como es el caso de Olmos. La iniciativa privada es una figura contemplada en la norma de APPs (asociaciones público privado). No pasa por concurso público y es una propuesta de un solo postor, con costos y condiciones que él propone y que el Estado debe evaluar. Aquí es cuando el MEF ha dicho que no, que no nos conviene la propuesta para la segunda etapa de Olmos. Por cierto, el que ha presentado la iniciativa privada es Odebrech, el de la Interoceánica recuerdan?, y que en Olmos es el operador de la primera etapa. Es decir, Odebrech propone sería el operador de la primera y de la segunda etapa (Para qué se partió entonces el proyecto?!)
Por qué el MEF habría observado la propuesta? No se conoce aun el detalle de la misma, pero se ha mencionado que la iniciativa privada no está solicitando ningún cofinanciamiento o subsidio, en cuyo caso sería inaceptable. Pero no se sabe bien si existen otras condiciones que deben evaluarse con mucha atención como la controvertida figura del “take or pay” y otros riesgos no financieros como el diseño de ingeniería o la definición de la tarifa de agua. Estos detalles son importantes porque pueden generar un riesgo fiscal, como ya lo ha hecho la primera etapa. En resumen, debemos evitar a toda costa repetir los tremendos errores del pasado.
Qué salidas pueden existir para Olmos? Descartando la iniciativa privada, la otra opción es hacerlo como obra pública, pero no suena muy lógico. Además, sería anecdótico que la Primera etapa del proyecto -el hueso- haya salido con concesión, y la segunda etapa –la carnecita- sea ejecutada por el Estado. Lo mejor es hacer un concurso público de la concesión, donde el Estado diga transparentemente, cuáles son las mejores condiciones para el Proyecto Olmos. El mejor factor de competencia sería el que ofrezca hacer las obras y cobre la menor tarifa.
El principal problema que muchos dirían es que la tarifa de agua sería muy cara y que no habrían postores. De hecho, la tarifa de la primera etapa del trasvase está costando US$0.06/m3. Si agregamos la tarifa real de la segunda etapa, el usuario final tendría que pagar US$0.08/m3 o más, convirtiéndose en una de las tarifas más caras del Perú. Y decimos que no es la más cara, porque contra lo que muchos creen, los agroexportadores de Tumbes y de Ica pagan esa tarifa dado que usan agua de pozo. Es decir, pagan el costo real del agua, la cuidan y compiten en el exterior. Olmos no tiene que tener una tarifa subsidiada. Son tierras para medianos y grandes agricultores.
Otro gran tema que no se ha mencionado es la relación con el Proyecto Alto Piura, que comparte con Olmos las aguas del río Huancabamba. Los estudios dicen que el agua no alcanzará de ninguna manera para los dos proyectos, y sin embargo, los dos tienen la decisión política de ejecutarse. Olmos fue exonerado con Toledo, Alto Piura por García. Ambas decisiones con muy negativas consecuencias. Olmos y Alto Piura son expedientes que se deben mirar con lupa. Esperemos que el MEF se cuadre con firmeza.
lunes, 8 de marzo de 2010
Estos candidatos no convencen: preguntas para Alex Kouri y Lourdes Flores
Señor elector, se siente Ud representado por Alex Kouri o Lourdes Flores? Votaría por alguno de ellos para el municipio de Lima? Yo no, y creo que muchos limeños, tampoco. Tengo muchas impresiones y preguntas para los dos, y siento que no he tenido ni tendré respuestas convincentes. Sin embargo, las planteo porque puede ser un buen ejercicio para una campaña que por cierto, está recién empezando y buscando una alternativa más confiable y representativa.
El presidente del Callao?
Empecemos con el candidato del puerto. El Sr Alex Kouri tiene un defecto moral de fábrica. Todos hemos visto y escuchado su participación en la salita del SIN, y por lo tanto, los limeños tenemos una idea bien clara de cuál es su perfil político y moral. El Sr Kouri no dudó en ponerse al servicio de los intereses del fujimorismo mafioso y se humilló personalmente al complotar con Vladimiro Montesinos contra Alejandro Toledo y Alberto Andrade. Pero eso no parece afectar la conciencia política del Sr Kouri quien considera que fue solo un error político y que el pueblo en las urnas será el verdadero juez. Sea pues Sr Kouri, pues mientras la justicia no se pronuncie, ud sigue siendo un ciudadano libre. Aquí algunas preocupaciones de un elector limeño.
Mi padre y su familia son del Callao. Conozco el puerto desde que tengo uso de razón y he visto cómo ha mejorado, en limpieza, en seguridad y en ornato. He recibido dos veces multa por exceso de velocidad y las he pagado con agrado porque creo que así se hace ciudadanía. El Callao está mucho mejor que antes, le reconozco al Sr Kouri y a los alcaldes que han hecho posible este cambio. Pero también he sido funcionario público, y sé que los resultados no valen nada si se han hecho con acciones oscuras y mafiosas. Por eso Sr Kouri, mientras ud no explique lo que pasó con la vía expresa del Callao, la mancha de corrupto no se va a quitar así nomás. Hace poco releí las informaciones del caso Convial y me sorprendo como ciudadano -vamos a ser condescendientes- de las “irregularidades” encontradas por el Congreso, la Controlaría y la Fiscalía. Tremendas irregularidades Sr Kouri: el supervisor del contrato era su suegro (?) y era pagado por el mismo concesionario (qué horror!); el ex presidente de la empresa supervisora era su gerente de infraestructura del gobierno regional, y qué desgracia, con antecedentes penales por tráfico de drogas! Gracias a este “negocio”, el Callao tuvo el peaje más caro del mundo, que generó ingresos por 30 millones a un concesionario para una obra que no valía ni 5, pero que la supervisora de su suegro aceptó que la sobrevaloraran groseramente. Y encima resulta que Ud Sr Kouri, Presidente Regional, se dio un viajecito a la Argentina para reunirse con los futuros concesionarios, cuando aun no se había dado la buena pro!
Ahora ha aparecido otra noticia preocupante, y es la relación entre Ud, Sr Kouri, y su asesor de confianza, personaje directamente vinculado a la empresa BTR y el escándalo de los petroaudios. Ud aun no ha dado declaraciones, pero será importante que se pronuncie, porque la estrategia del corcho mudo (dejarse flotar sin hablar) puede ser muy riesgosa en una campaña electoral tan corta. Será bueno además que no haga campaña hasta no haber renunciado a la presidencia del Callao. Por cierto, no vuelva a repetir el papelón de llevar un tractor a Pueblo Libre para hacer proselitismo electoral. Estoy seguro que los chalacos jamás aceptarían esa falta de respeto en su jurisdicción.
Finalmente, Ud ha dicho que es una leguleyada. Sin embargo, eso de no tener partido político ni residencia en Lima y querer postular a la alcaldía, me parece más un tema de fondo que legal. Es decir, ud no solo no es limeño Sr Kouri, sino que es el Presidente de la Región Callao. Es decir, máximo representante de una ciudadanía chalaca que está orgullosa de ser una región constitucionalmente autónoma, bien separada de la capital Lima y con total “soberanía” para decidir lo que consideren mejor. Pero ahora resulta que ahora ud quiere ser alcalde de los limeños Sr Kouri. Ahora resulta que eso de la autonomía y soberanía y separación del puerto con la capital quedó en el discurso. Sabe la impresión queda da Sr Kouri? que ud le importa más el poder político que su vocación de servicio y su identidad con el Callao. Adicionalmente, tengo curiosidad por saber cómo probará su residencia en Lima siendo presidente de otra región. Quizás le sea más fácil postular a la región Piura, la región Ica o la región San Martín si logra presentar alguna casa vacacional. La norma tiene algún sentido, no es cierto Sr Kouri? o ud cree que puede postular a cualquier región?
Como verá Sr Kouri, mis preocupaciones no han ido por su plan de gobierno para Lima. No me interesa mucho porque creo que primero ud debe ganarse en los limeños algo más importante: la credibilidad y la confianza. Cuando haya logrado eso, quizás y sólo quizás, pongamos atención y le creamos algo de su propuesta para ser alcalde de Lima.
La supervivencia política de la derecha
La Dra Lourdes Flores es probablemente una de las pocas líderes decentes que tiene la penosa clase política peruana. A ella la recuerdo desde muy joven en los años 80 en la campaña del FREDEMO, defendiendo desde la trinchera de la derecha los grandes principios democráticos de la libertad y la propiedad privada. En el año 2001 y 2006 no pasó a la segunda vuelta por una nariz, y en ambos casos, por culpa de sus propios errores políticos. Esas derrotas electorales de Lourdes Flores me hacen recordar mucho la derrota de 1990 de Vargas Llosa por el mismo rival político, el APRA. Ciertamente, bombardeado de guerra sucia, pero también de la propia actuación y representación de la derecha del PPC y AP que la mayoría de peruanos rechazó.
Lamentablemente Dra Lourdes, bajo su conducción, su partido el PPC no ha logrado despercudirse de su imagen pro empresarial a todo precio, de lobbysmo de los intereses de los grandes y no necesariamente de los grandes intereses, del estereotipado derechista antiprovinciano y elitista. Lo cierto es que Ud Dra Lourdes nunca pudo ganarse el centro y siempre terminó desplazada a la derecha, y en el Perú eso es un suicidio electoral.
Mis principales preocupaciones Dra Lourdes es que Ud lidera a un partido político que de cristiano puede tener mucho pero de popular muy poco. Cosa que no es tan importante si Ud comenzara a tener mensajes, gestos y actitudes más al centro. Lamentablemente, tengo aún enormes dudas que eso cambie porque Ud representa lo que es, y siempre lo ha defendido como social cristiana convicta. Tengo dudas respecto a lo que quiere Ud para Lima, 80% provinciana y con muchas problemas sociales enfrentados a intereses empresariales. Tengo dudas sobre las alternativas que escogerá Ud, Dra Lourdes, en temas sensibles como la gestión de SEDAPAL o las concesiones en el uso de playas de nuestra pública Costa Verde.
A diferencia del otro candidato, sí me interesa saber qué cosa propone Ud, porque si bien su vocación de servicio no está en cuestión, no me queda muy claro si su principal motivación es ser alcaldesa de Lima para transformarla, o si por el contrario, su verdadero motivo es la supervivencia política de su partido.
A Ud Dra Lourdes, siempre le voy criticar su lamentable silencio sobre el régimen fujimorista en la campaña del 2006. Un error político que, a mi juicio, le afectó su principal activo como es la consecuencia de sus ideas y su moral política. Su participación en la boda de Keiko Fujimori no fue solo un gesto político y personal Dra Lourdes, dice mucho de sus ideas y su posición. Esos gestos hacen que Ud aun no pueda ganar una buena porción del electorado en el centro y centro izquierda. Me alegra que ahora marque cierta distancia pero todos nos hemos dado cuenta que solo se refiere a Vladimiro Montesinos como la imagen de la corrupción, pero ni una sola palabra de Alberto Fujimori. Si Ud Dra Lourdes no quiere tocar ese nervio, sea por prudencia electoral sea por sus opiniones, es aceptable, pero sea Ud consciente que eso merma su discurso anticorrupción.
Finalmente, y regresando a los aspectos de programa, me gustaría – disculpen la inocencia- que esta campaña se discutan los siguientes 5 grandes problemas de Lima: 1) la seguridad ciudadana y la drogadicción, que incluye delincuencia, secuestro y robos en nivel gravísimos y con tendencia a convertirnos en lo que fuera Bogotá o Medellín en los 80s. 2) El acceso a agua y desagüe de casi 2 millones de limeños, sabiendo que SEDAPAL y Agua Para Todos depende del gobierno nacional, ¿alguien peleará por su transferencia al municipio? 3) El caos e inseguridad vehicular. Qué se hará con el Metropolitano y el Tren Eléctrico, que por cierto solo atenderá el 5% de la demanda en Lima? Y el resto? Cómo se reducirá los accidentes de tránsito y las muertes vehiculares? 4) la contaminación ambiental. Se requiere una batalla frontal al aire sucio, el agua sucia, el suelo sucio y el ruido insoportable en muchas zonas. Lima es pues una ciudad sucia que necesita una limpieza integral urgente, con más parques, mejores sistemas de recojo de basura, regulación estricta, etc. 5) que se hará con la regionalización de la educación y la salud para mejorar esos servicios, especialmente en las zonas más populares de Lima?. Algún pronunciamiento y acción concreta para corregir la coladera que es el programa de Vaso de Leche?
Yo diría que la carrera electoral recién empezará en junio, y es en ese partidor donde veremos con más claridad los candidatos con posibilidades. Susana Villarán por ejemplo, es una excelente opción de centro izquierda para tener una competencia más abierta e interesante. Ojalá asimismo que Somos Perú o el candidato aprista entren con fuerza. El centro del tablero aun no ha sido tomado por nadie y ahí está nuestro próximo alcalde de Lima.
Marzo 2010.
El presidente del Callao?
Empecemos con el candidato del puerto. El Sr Alex Kouri tiene un defecto moral de fábrica. Todos hemos visto y escuchado su participación en la salita del SIN, y por lo tanto, los limeños tenemos una idea bien clara de cuál es su perfil político y moral. El Sr Kouri no dudó en ponerse al servicio de los intereses del fujimorismo mafioso y se humilló personalmente al complotar con Vladimiro Montesinos contra Alejandro Toledo y Alberto Andrade. Pero eso no parece afectar la conciencia política del Sr Kouri quien considera que fue solo un error político y que el pueblo en las urnas será el verdadero juez. Sea pues Sr Kouri, pues mientras la justicia no se pronuncie, ud sigue siendo un ciudadano libre. Aquí algunas preocupaciones de un elector limeño.
Mi padre y su familia son del Callao. Conozco el puerto desde que tengo uso de razón y he visto cómo ha mejorado, en limpieza, en seguridad y en ornato. He recibido dos veces multa por exceso de velocidad y las he pagado con agrado porque creo que así se hace ciudadanía. El Callao está mucho mejor que antes, le reconozco al Sr Kouri y a los alcaldes que han hecho posible este cambio. Pero también he sido funcionario público, y sé que los resultados no valen nada si se han hecho con acciones oscuras y mafiosas. Por eso Sr Kouri, mientras ud no explique lo que pasó con la vía expresa del Callao, la mancha de corrupto no se va a quitar así nomás. Hace poco releí las informaciones del caso Convial y me sorprendo como ciudadano -vamos a ser condescendientes- de las “irregularidades” encontradas por el Congreso, la Controlaría y la Fiscalía. Tremendas irregularidades Sr Kouri: el supervisor del contrato era su suegro (?) y era pagado por el mismo concesionario (qué horror!); el ex presidente de la empresa supervisora era su gerente de infraestructura del gobierno regional, y qué desgracia, con antecedentes penales por tráfico de drogas! Gracias a este “negocio”, el Callao tuvo el peaje más caro del mundo, que generó ingresos por 30 millones a un concesionario para una obra que no valía ni 5, pero que la supervisora de su suegro aceptó que la sobrevaloraran groseramente. Y encima resulta que Ud Sr Kouri, Presidente Regional, se dio un viajecito a la Argentina para reunirse con los futuros concesionarios, cuando aun no se había dado la buena pro!
Ahora ha aparecido otra noticia preocupante, y es la relación entre Ud, Sr Kouri, y su asesor de confianza, personaje directamente vinculado a la empresa BTR y el escándalo de los petroaudios. Ud aun no ha dado declaraciones, pero será importante que se pronuncie, porque la estrategia del corcho mudo (dejarse flotar sin hablar) puede ser muy riesgosa en una campaña electoral tan corta. Será bueno además que no haga campaña hasta no haber renunciado a la presidencia del Callao. Por cierto, no vuelva a repetir el papelón de llevar un tractor a Pueblo Libre para hacer proselitismo electoral. Estoy seguro que los chalacos jamás aceptarían esa falta de respeto en su jurisdicción.
Finalmente, Ud ha dicho que es una leguleyada. Sin embargo, eso de no tener partido político ni residencia en Lima y querer postular a la alcaldía, me parece más un tema de fondo que legal. Es decir, ud no solo no es limeño Sr Kouri, sino que es el Presidente de la Región Callao. Es decir, máximo representante de una ciudadanía chalaca que está orgullosa de ser una región constitucionalmente autónoma, bien separada de la capital Lima y con total “soberanía” para decidir lo que consideren mejor. Pero ahora resulta que ahora ud quiere ser alcalde de los limeños Sr Kouri. Ahora resulta que eso de la autonomía y soberanía y separación del puerto con la capital quedó en el discurso. Sabe la impresión queda da Sr Kouri? que ud le importa más el poder político que su vocación de servicio y su identidad con el Callao. Adicionalmente, tengo curiosidad por saber cómo probará su residencia en Lima siendo presidente de otra región. Quizás le sea más fácil postular a la región Piura, la región Ica o la región San Martín si logra presentar alguna casa vacacional. La norma tiene algún sentido, no es cierto Sr Kouri? o ud cree que puede postular a cualquier región?
Como verá Sr Kouri, mis preocupaciones no han ido por su plan de gobierno para Lima. No me interesa mucho porque creo que primero ud debe ganarse en los limeños algo más importante: la credibilidad y la confianza. Cuando haya logrado eso, quizás y sólo quizás, pongamos atención y le creamos algo de su propuesta para ser alcalde de Lima.
La supervivencia política de la derecha
La Dra Lourdes Flores es probablemente una de las pocas líderes decentes que tiene la penosa clase política peruana. A ella la recuerdo desde muy joven en los años 80 en la campaña del FREDEMO, defendiendo desde la trinchera de la derecha los grandes principios democráticos de la libertad y la propiedad privada. En el año 2001 y 2006 no pasó a la segunda vuelta por una nariz, y en ambos casos, por culpa de sus propios errores políticos. Esas derrotas electorales de Lourdes Flores me hacen recordar mucho la derrota de 1990 de Vargas Llosa por el mismo rival político, el APRA. Ciertamente, bombardeado de guerra sucia, pero también de la propia actuación y representación de la derecha del PPC y AP que la mayoría de peruanos rechazó.
Lamentablemente Dra Lourdes, bajo su conducción, su partido el PPC no ha logrado despercudirse de su imagen pro empresarial a todo precio, de lobbysmo de los intereses de los grandes y no necesariamente de los grandes intereses, del estereotipado derechista antiprovinciano y elitista. Lo cierto es que Ud Dra Lourdes nunca pudo ganarse el centro y siempre terminó desplazada a la derecha, y en el Perú eso es un suicidio electoral.
Mis principales preocupaciones Dra Lourdes es que Ud lidera a un partido político que de cristiano puede tener mucho pero de popular muy poco. Cosa que no es tan importante si Ud comenzara a tener mensajes, gestos y actitudes más al centro. Lamentablemente, tengo aún enormes dudas que eso cambie porque Ud representa lo que es, y siempre lo ha defendido como social cristiana convicta. Tengo dudas respecto a lo que quiere Ud para Lima, 80% provinciana y con muchas problemas sociales enfrentados a intereses empresariales. Tengo dudas sobre las alternativas que escogerá Ud, Dra Lourdes, en temas sensibles como la gestión de SEDAPAL o las concesiones en el uso de playas de nuestra pública Costa Verde.
A diferencia del otro candidato, sí me interesa saber qué cosa propone Ud, porque si bien su vocación de servicio no está en cuestión, no me queda muy claro si su principal motivación es ser alcaldesa de Lima para transformarla, o si por el contrario, su verdadero motivo es la supervivencia política de su partido.
A Ud Dra Lourdes, siempre le voy criticar su lamentable silencio sobre el régimen fujimorista en la campaña del 2006. Un error político que, a mi juicio, le afectó su principal activo como es la consecuencia de sus ideas y su moral política. Su participación en la boda de Keiko Fujimori no fue solo un gesto político y personal Dra Lourdes, dice mucho de sus ideas y su posición. Esos gestos hacen que Ud aun no pueda ganar una buena porción del electorado en el centro y centro izquierda. Me alegra que ahora marque cierta distancia pero todos nos hemos dado cuenta que solo se refiere a Vladimiro Montesinos como la imagen de la corrupción, pero ni una sola palabra de Alberto Fujimori. Si Ud Dra Lourdes no quiere tocar ese nervio, sea por prudencia electoral sea por sus opiniones, es aceptable, pero sea Ud consciente que eso merma su discurso anticorrupción.
Finalmente, y regresando a los aspectos de programa, me gustaría – disculpen la inocencia- que esta campaña se discutan los siguientes 5 grandes problemas de Lima: 1) la seguridad ciudadana y la drogadicción, que incluye delincuencia, secuestro y robos en nivel gravísimos y con tendencia a convertirnos en lo que fuera Bogotá o Medellín en los 80s. 2) El acceso a agua y desagüe de casi 2 millones de limeños, sabiendo que SEDAPAL y Agua Para Todos depende del gobierno nacional, ¿alguien peleará por su transferencia al municipio? 3) El caos e inseguridad vehicular. Qué se hará con el Metropolitano y el Tren Eléctrico, que por cierto solo atenderá el 5% de la demanda en Lima? Y el resto? Cómo se reducirá los accidentes de tránsito y las muertes vehiculares? 4) la contaminación ambiental. Se requiere una batalla frontal al aire sucio, el agua sucia, el suelo sucio y el ruido insoportable en muchas zonas. Lima es pues una ciudad sucia que necesita una limpieza integral urgente, con más parques, mejores sistemas de recojo de basura, regulación estricta, etc. 5) que se hará con la regionalización de la educación y la salud para mejorar esos servicios, especialmente en las zonas más populares de Lima?. Algún pronunciamiento y acción concreta para corregir la coladera que es el programa de Vaso de Leche?
Yo diría que la carrera electoral recién empezará en junio, y es en ese partidor donde veremos con más claridad los candidatos con posibilidades. Susana Villarán por ejemplo, es una excelente opción de centro izquierda para tener una competencia más abierta e interesante. Ojalá asimismo que Somos Perú o el candidato aprista entren con fuerza. El centro del tablero aun no ha sido tomado por nadie y ahí está nuestro próximo alcalde de Lima.
Marzo 2010.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Las obras no son políticas públicas
El Presidente García ha declarado recientemente que su gobierno dejará más de 100,000obras. Me hizo recordar cuando al final de su segunda mandato, Fujimori anunció que iba a construir un colegio diario, promesa que cumplió por cierto. Toledo no escapó a esta tentación y declaró varias veces los esfuerzos por ser un gobierno que hace obra, a pesar que algunos talibanes no lo dejaban (se refería a los burócratas del SNIP).
Hace poco leí un excelente artículo de Elohim Monard, miembro de la organización de jóvenes Gobierno Coherente, criticando frontalmente a la política tradicional como ineficaz, inútil, demogógica y también corrupta.
Parte de esa política tradicional es el discurso de las obras, como si los problemas públicos del Perú se resolvieran con cemento. Sí, es cierto, en el Perú (quitando Lima) 25% no tiene acceso a agua potable, 20% a energía, y el 50% de la red vial está en regular o mal estado. Son indicadores de un país del tercer mundo y no de una economía emergente y de 5000 dolares per capita.
Tenemos un déficit sí, pero no necesariamente de infraestructura, sino de acceso a un servicio público. Y cuál es la diferencia entre infraestructura (obra) y servicio? Pues es lo que diferencia un político moderno y un político “tradicional”. Déjenme desarrollar la idea con algunos ejemplos.
Un político moderno no piensa en remodelar las grandes unidades escolares, piensa en como mejora los niveles de comprensión de lectura y lógico matemático.
Un político moderno no piensa en construir nuevos hospitales, piensa en cómo aumentar los partos institucionales o en reducir la desnutrición crónica, especialmente en las zonas rurales donde los niveles son críticos.
Un político moderno no piensa en asfaltar miles de kilómetros de carreteras, piensa en cómo mejorar la seguridad vial y la transitabilidad.
Un político moderno no sale corriendo por los cerros con un cable. Piensa cómo mejora el acceso y el uso de energía a la mayor cantidad de familias.
Un político moderno no construye presas gigantes y costosísimas. Primero corrije el abuso y desperdicio de los que no valoran el agua como se debe.
Este cambio de mentalidad es lo que técnicamente se llama Gestión por Resultados, y es lo que el MEF viene tratando de implementar con aun poca fuerza en la reforma del presupuesto por resultados.
Es verdad que el Perú necesita obras, por supuesto, pero tienen sentido solo si resuelven los verdaderos problemas: el analfabetismo, los accidentes viales, el consumo de energía, el desperdicio del agua, la salinización, etc etc.
El discurso del político moderno no es entonces, mi gobierno hizo 100,000 obras, eso no dice nada. Cuántos de los colegios de Fujimori sirven hoy? Cuántos tractores chinos siguen funcionando? Cuántas obras de agua y riego de Foncodes colapsaron a los 6 meses? Cuántas carreteras fueron rehabilitadas y no duraron ni un año? Has visto cómo está la carretera a Cajamarca? A Huaraz?
El político tradicional habla de obras porque jala aplausos y votos. Prefiere asfaltar 100km que rehabilitar 1000km. Da empleo, gasta más, y para los corruptos, da para repartir mejor. Esa es la desgracia de la gestión pública.
Curiosamente, los que nos siguen dando lecciones son los más pobres, esos que saben valorar cada sol que ganan o reciben. Eso me pasó cuando un profesor de un colegio rural me dijo lo que haría si tuviera más presupuesto. Compraría libros, me dijo, aquí lo que se necesita es que los chicos lean. Cuando le dije que haría si tuviera mucho más dinero, me dijo que compraría más libros, de historia, de matemática, de geografía, de literatura, porque los chicos necesitan leer. Pero si aun así tuviera más? El profesor se quedó pensando y me dijo: “creo que compraría más libros para la otra comunidad, pero si aun así hay más plata, entonces construiría una nueva biblioteca”.
m/p
Hace poco leí un excelente artículo de Elohim Monard, miembro de la organización de jóvenes Gobierno Coherente, criticando frontalmente a la política tradicional como ineficaz, inútil, demogógica y también corrupta.
Parte de esa política tradicional es el discurso de las obras, como si los problemas públicos del Perú se resolvieran con cemento. Sí, es cierto, en el Perú (quitando Lima) 25% no tiene acceso a agua potable, 20% a energía, y el 50% de la red vial está en regular o mal estado. Son indicadores de un país del tercer mundo y no de una economía emergente y de 5000 dolares per capita.
Tenemos un déficit sí, pero no necesariamente de infraestructura, sino de acceso a un servicio público. Y cuál es la diferencia entre infraestructura (obra) y servicio? Pues es lo que diferencia un político moderno y un político “tradicional”. Déjenme desarrollar la idea con algunos ejemplos.
Un político moderno no piensa en remodelar las grandes unidades escolares, piensa en como mejora los niveles de comprensión de lectura y lógico matemático.
Un político moderno no piensa en construir nuevos hospitales, piensa en cómo aumentar los partos institucionales o en reducir la desnutrición crónica, especialmente en las zonas rurales donde los niveles son críticos.
Un político moderno no piensa en asfaltar miles de kilómetros de carreteras, piensa en cómo mejorar la seguridad vial y la transitabilidad.
Un político moderno no sale corriendo por los cerros con un cable. Piensa cómo mejora el acceso y el uso de energía a la mayor cantidad de familias.
Un político moderno no construye presas gigantes y costosísimas. Primero corrije el abuso y desperdicio de los que no valoran el agua como se debe.
Este cambio de mentalidad es lo que técnicamente se llama Gestión por Resultados, y es lo que el MEF viene tratando de implementar con aun poca fuerza en la reforma del presupuesto por resultados.
Es verdad que el Perú necesita obras, por supuesto, pero tienen sentido solo si resuelven los verdaderos problemas: el analfabetismo, los accidentes viales, el consumo de energía, el desperdicio del agua, la salinización, etc etc.
El discurso del político moderno no es entonces, mi gobierno hizo 100,000 obras, eso no dice nada. Cuántos de los colegios de Fujimori sirven hoy? Cuántos tractores chinos siguen funcionando? Cuántas obras de agua y riego de Foncodes colapsaron a los 6 meses? Cuántas carreteras fueron rehabilitadas y no duraron ni un año? Has visto cómo está la carretera a Cajamarca? A Huaraz?
El político tradicional habla de obras porque jala aplausos y votos. Prefiere asfaltar 100km que rehabilitar 1000km. Da empleo, gasta más, y para los corruptos, da para repartir mejor. Esa es la desgracia de la gestión pública.
Curiosamente, los que nos siguen dando lecciones son los más pobres, esos que saben valorar cada sol que ganan o reciben. Eso me pasó cuando un profesor de un colegio rural me dijo lo que haría si tuviera más presupuesto. Compraría libros, me dijo, aquí lo que se necesita es que los chicos lean. Cuando le dije que haría si tuviera mucho más dinero, me dijo que compraría más libros, de historia, de matemática, de geografía, de literatura, porque los chicos necesitan leer. Pero si aun así tuviera más? El profesor se quedó pensando y me dijo: “creo que compraría más libros para la otra comunidad, pero si aun así hay más plata, entonces construiría una nueva biblioteca”.
m/p
lunes, 8 de febrero de 2010
No más contaminación electoral
Haz visto lo hermoso que se ve el Cerro San Cristóbal, con sus casas de colores y cruz gigante en la cima? Un día de estos, haz el ejercicio y detente a mirar dos minutos seguidos, este tremendo rocón que fuera conquistado en las primeras migraciones en los años 50?
Haz visto lo bien que se ve el río Rimac cuando vas por la Ramiro Prialé hacia Chosica? Cuando llegas a Huachipa en verano, puedes ver desde el puente el impresionante caudal arrastrando las enormes piedras
Haz manejado un domingo muy temprano por la Av Javier Prado, entre la av Arequipa y Pershing, sin autos ni ruidos, y has apreciado lo bien que se ve sus árboles y al fondo la neblina del mar?
Haz visto como ha mejorado la Punta en el Callao, la Av Saenz Peña y todo el malecón? Por cierto, hay dos nuevos restaurantes con vista al puerto que cualquier turista estaría encantado de conocer.
Haz paseado por el jirón de la Unión o por el malecón de Chabuca en el Centro de Lima? No sigue siendo una caminata de lo más interesante, lleno de vida urbana muy limeña provinciana?
Haz visto cómo están arreglando la Av Tupac Amaru, esa mega troncal en el norte que atraviesa 4 de los distritos más populosos de la capital: Rimac, independencia, Comas y Carabayllo?
Alguna vez has vivido mucho tiempo fuera de Lima, sin mar ni playas ni malecón, y luego al regresar, has bajado a la Costa Verde manejando desde la Marina hasta Chorrillos? No sentido ese inmenso placer de viajar bajo tu ciudad a 80km por hora con las olas a tu costado?
Creo que todos los limeños podemos expresar lo mucho que queremos nuestra ciudad. Lima no es aun una ciudad hermosa, pero tiene muchos sitios hermosos. Yo solo he mencionado siete y pueden mencionarse setecientos. Lamentablemente, todavía es una ciudad mayoritariamente sucia, contaminada, insegura y desordenada.
Paradójicamente, son las campañas electorales, ahí donde se supone debemos discutir como mejorar la ciudad y sus distritos, cuando más destrozamos nuestra querida Lima.
No te duele, no te indigna, no te deprime ver como pintan el cerro San Cristobal como si fuera un mural particular? Los miles y miles de paneles, de todo tamaño, color y foto en la Javier prado, en la costa Verde, en la Av la Marina, en la Av tupac Amaru, en el Campo de Marte, etc etc? No te da pena ver como se gasta miles de soles en Villa El Salvador, en San Juan de Lurigancho en pintar paredes, cerros, paneles y demás variopinta y contaminante propaganda?
En 1995, nadie creía que los limeños podíamos ponernos un cinturón de seguridad al manejar. Todos los turistas extranjeros se quedaban admirados de nuestra informalidad vial, una vergüenza, pero lo corregimos. Por qué no se puede hacer lo mismo y hacer campañas electorales limpias?
Y estoy hablando de Lima porque soy limeño y voto aquí, pero esto vale para todo el Perú.
m/p
Haz visto lo bien que se ve el río Rimac cuando vas por la Ramiro Prialé hacia Chosica? Cuando llegas a Huachipa en verano, puedes ver desde el puente el impresionante caudal arrastrando las enormes piedras
Haz manejado un domingo muy temprano por la Av Javier Prado, entre la av Arequipa y Pershing, sin autos ni ruidos, y has apreciado lo bien que se ve sus árboles y al fondo la neblina del mar?
Haz visto como ha mejorado la Punta en el Callao, la Av Saenz Peña y todo el malecón? Por cierto, hay dos nuevos restaurantes con vista al puerto que cualquier turista estaría encantado de conocer.
Haz paseado por el jirón de la Unión o por el malecón de Chabuca en el Centro de Lima? No sigue siendo una caminata de lo más interesante, lleno de vida urbana muy limeña provinciana?
Haz visto cómo están arreglando la Av Tupac Amaru, esa mega troncal en el norte que atraviesa 4 de los distritos más populosos de la capital: Rimac, independencia, Comas y Carabayllo?
Alguna vez has vivido mucho tiempo fuera de Lima, sin mar ni playas ni malecón, y luego al regresar, has bajado a la Costa Verde manejando desde la Marina hasta Chorrillos? No sentido ese inmenso placer de viajar bajo tu ciudad a 80km por hora con las olas a tu costado?
Creo que todos los limeños podemos expresar lo mucho que queremos nuestra ciudad. Lima no es aun una ciudad hermosa, pero tiene muchos sitios hermosos. Yo solo he mencionado siete y pueden mencionarse setecientos. Lamentablemente, todavía es una ciudad mayoritariamente sucia, contaminada, insegura y desordenada.
Paradójicamente, son las campañas electorales, ahí donde se supone debemos discutir como mejorar la ciudad y sus distritos, cuando más destrozamos nuestra querida Lima.
No te duele, no te indigna, no te deprime ver como pintan el cerro San Cristobal como si fuera un mural particular? Los miles y miles de paneles, de todo tamaño, color y foto en la Javier prado, en la costa Verde, en la Av la Marina, en la Av tupac Amaru, en el Campo de Marte, etc etc? No te da pena ver como se gasta miles de soles en Villa El Salvador, en San Juan de Lurigancho en pintar paredes, cerros, paneles y demás variopinta y contaminante propaganda?
En 1995, nadie creía que los limeños podíamos ponernos un cinturón de seguridad al manejar. Todos los turistas extranjeros se quedaban admirados de nuestra informalidad vial, una vergüenza, pero lo corregimos. Por qué no se puede hacer lo mismo y hacer campañas electorales limpias?
Y estoy hablando de Lima porque soy limeño y voto aquí, pero esto vale para todo el Perú.
m/p
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