domingo, 11 de diciembre de 2011

Todos por el orden: la batalla para reordenar el transporte en Lima

Orden para el transporte. Esa es la reforma que los vecinos de Lima apoyan fuertemente (63% de aprobación según Apoyo). La ciudad exige soluciones urgentes y el Municipio de Lima ha decidido que esta reforma sea una de las más emblemáticas de la gestión. El 2014 queremos que Lima tenga otro transporte público y hacia eso vamos.

Orden en el transporte. Eso requiere alta cirugía en gestión y control de tránsito. Más gerencia y tecnología que ladrillo y cemento. Este 2011 invertimos y avanzamos en las redes semafóricas inteligentes ( aprox 30 millones de soles), y el 2012 ampliaremos con mucho más inversión en varias avenidas principales de Lima. Hemos creado la central de control de tránsito con más de 420 cámaras en total que incluye al Cercado y los 27km del Metropolitano. La PNP de tránsito participa directamente. Ahora Lima empieza a tener tecnología moderna para controlar la seguridad del tránsito y por lo tanto, mayor capacidad para actuar en caso de accidentes o incluso de robos o asaltos.

Orden en el transporte. Estamos reordenando las rutas con mayor fiscalización (se ha cuadriplicado el número de inspectores). Empezamos con gran aceptación en el corredor del Metropolitano 1 con Via Expresa y Tupac Amaru. Hubo resistencias minoritarias, pero basta ver como han quedado esas avenidas: mucho pero mucho mejor. Seguimos con los operativos de los informales, incluidos taxis colectivos. Este mes de diciembre reordenamos la Av Abancay, con apoyo de los transportistas y usuarios veremos los resultados en pocas semanas. No más paradas en cada esquina, no más giros a la derecha que interrumpan circulación.

En el Metropolitano. La mejor programación de buses, la incorporación de nuevas rutas y expresos, gestión de paraderos, además del reordenamientos, ha permitido que hoy estemos muy cerca de los 400 mil pasajeros/dia (hace un año apenas superaba los 200mil). Faltan las mejoras y ampliaciones de los paraderos como Canaval y Moreyra, Angamos, Naranjal, los expedientes técnicos (bien hechos) se han trabajado estos meses. Las obras inician en el primer trimestre del 2012.

Orden en el transporte también requiere una autoridad que regule los taxis en Lima, que finalmente brinda un servicio de transporte público. Los taxis son la principal fuente de congestión, hay más de 250,000 circulando la mismo tiempo. Necesitan regulación y formalización, empezando por un registro y un mínimo de reglas de circulación. Un rumor politizado y malintencionado dice que reduciremos la flota de taxis arbitrariamente. Falso! Hay fórmulas creativas sin altos costos sociales. Este mes, la Municipalidad propondrá una reforma que, como la de transporte público de buses, será discutida con la mayor apertura pero que tendrá aplicación en el 2012.

La reforma del transporte requiere decisión y eso es principalmente aplicar el principio de autoridad. Eso no solo lo reclaman los vecinos de Lima y los usuarios, lo reclaman los mismos transportistas. Los gremios, las empresas, los trabajadores, todos hartos de tener un sistema sin cabeza, contaminado por la informalidad, la desconfianza y la corrupción.
Lima exige un reordenamiento de transporte. El Municipio ha empezado con medidas de fiscalización, de sanción cuando corresponde, de gestión en circulación y tránsito, pero sobre todo de orden. Todo ello bajo el principio del diálogo y del entendimiento. Autoridad con arbitrariedad e intolerancia no sirve. Y eso no es fácil construir en nuestro país. La desconfianza entre el ciudadano y el Estado es muy alta, pero tenemos que persistir y no caer en la impaciencia pateando el tablero. Allí perdemos todos.

Quedan retos importantes. La relación y cooperación con la provincia del Callao es indispensable. Cualquier reordenamiento del transporte en Lima pasa por ponernos de acuerdo con nuestro puerto que tiene una importante cantidad de rutas que circulan por la capital. Es urgente y necesario que tengamos una propuesta conjunta para un mismo territorio Lima-Callao.

El otro trabajo es la relación con el MTC. La integración con el actual Tren Eléctrico y cualquier otra iniciativa futura. Lima es quien debe definir las rutas y corredores para un sistema de transporte público integrado, no podemos repetir errores anteriores donde el gobierno nacional decidía por su cuenta. Eso nos cuesta muy caro, especialmente a los limeños. Otro punto de agenda son las inspecciones técnicas y la emisión de brevetes, una función clave para ordenar un transporte limpio y seguro en la capital.

Finalmente, muchos preguntarán y dónde están las obras para el transporte?. Ciertamente, muy importantes, pero es materia de otro artículo. Adelantaremos que esta gestión ya ejecutó este año 2011 casi 200 millones de soles en proyectos, y tenemos programado ejecutar S/.2,300 millones en inversión pública al 2014, como el COSAC 2, los corredores Javier Prado La marina, Tacna-Av Arequipa, Evitamiento Panamericana sur y norte, angamos ejercito Brasil, entre otros. Pero las obras más interesantes vienen con el esquema de concesión con un portafolio de más de 8,500 millones de soles, y que se inicia con la ejecución de Via Parque Rimac este mes de diciembre. Obras tendremos, pero de poco sirven sin un sistema integrado con autoridad que regule y fiscalice el orden del tránsito, y planifique la mobilidad de la ciudad. Ese el reto que vamos a alcanzar!

m/p

viernes, 4 de noviembre de 2011

Declaración al Concejo

Estimados lectores

Comparto con uds la declaración que hiciéramos el jueves 04 de noviembre en el Concejo Municipal de Lima. El texto no es exactamente igual, pero fue el que preparamos y utilizamos, y que tuvo variantes propias de una exposicion verbal.
m/p

Buenos días Señora Alcaldesa
Buenos días Señores miembros del Concejo

Hemos sido convocados a este Concejo Municipal para explicar algunos hechos y comunicaciones que han sido compartidos entre sus miembros y la opinión pública. Como siempre, Señora Alcaldesa, la administración y sus funcionarios públicos, vendrán con la mejor disposición las veces que se nos convoque a esta sala. Ya sea para informar, sea para explicar o simplemente para exponer sobre cualquier decisión, o acción, o propuesta que la gestión municipal esté trabajando.

Permítame Señora Alcaldesa, dirigirme a este Concejo, para reafirmar nuestro compromiso y responsabilidad sobre principios fundamentales en la función pública como es la transparencia, la honradez y el respeto entre funcionarios, entre empleados, entre obreros y entre representantes.

En esta gestión hemos asumido el gobierno municipal buscando ejercer las mejores prácticas del buen gobierno. Por eso, los funcionarios asistimos con toda la apertura democrática a este Concejo y a las comisiones donde sus regidores trabajan y discuten el gobierno de Lima, para explicar nuestras políticas municipales, nuestros planes de acción y los resultados alcanzados (y no alcanzados). Creo que en ese aspecto Señora Alcaldesa, Sres regidores, los funcionarios de esta administración hemos aportado a tener un mejor gobierno municipal.

En esta gestión también, hemos asumido que para gobernar y tomar decisiones, debemos ser sujetos de permanente fiscalización. Los gerentes y los jefes de las empresas, y todos sus funcionarios y empleados, la respetamos y la promovemos. La fiscalización reduce la corrupción, limita los excesos del poder ejecutivo y mejora la eficacia de las políticas públicas. Bienvenida la fiscalización!

Señora Alcaldesa, señores regidores, todos también conocemos que la fiscalización también ha estado acompañada de cuestionamientos. Los funcionarios públicos somos conscientes que los cuestionamientos son parte de las prácticas políticas y no tienen por qué incomodarnos. Cuando asumimos una responsabilidad de gobierno, debemos saber que somos sujetos de cuestionamientos. Aquellos que aún con firmeza, y a veces dureza, siguen siendo constructivos porque son planteados sin agresión ni mentiras, ni calumnias, ni difamación, sino con respeto y con información. Finalmente, cómo puede haber democracia si la oposición no cuestiona? Cuando ello suceda, nosotros vendremos a este Concejo y a las instancias institucionales del municipio, a sustentar y defender nuestra posición, a aclarar lo que haya que aclarar, y a corregir lo que haya que corregir.

Por eso, también debo decirles que como gerente municipal, me toca expresar mi respaldo y confianza al equipo que ahora me toca acompañar. Son profesionales, señores regidores, de primer nivel. Son comprometidos, son competentes y son honestos. Cuando hay cuestionamientos e incluso acusaciones públicas que considere no tienen sustento, como gerente municipal siempre apoyaré a mis funcionarios. Si se equivocan, lo reconoceremos y corregiremos. Y si alguno, me incluyo, comete la torpeza de ser partícipe o indiferente cómplice de algún acto asociado a la corrupción, pues haremos nuestras cajitas y nos iremos a nuestras casas. No aceptamos la corrupción en esta gestión municipal. Por eso, debemos proteger a los funcionarios honestos, y no dejar lo que muchos dicen, que la función pública es una gran experiencia de servir al país, pero también puede ser muy ingrata. Apoyemos a los funcionarios y a los empleados honestos!

Se ha difundido públicamente una comunicación que incluye cuestionamientos graves a la gestión y una respuesta con opiniones y expresiones políticas mías personales. La comunicación vino de mi correo institucional.

Eso no estuvo bien? Claro que no estuvo bien! Y les voy a decir por qué. Esa comunicación trasmite a nuestros ciudadanos y a nuestros vecinos un mal ejemplo de nuestras autoridades y funcionarios. Un correo donde los adjetivos priman sobre los sustantivos, donde el facilismo de las calificaciones personales prima sobre las decisiones del interés común y del gobierno de Lima. Qué imagen estamos dando de la política en el gobierno municipal? Pues una pésima imagen.

Por ello Señora Alcaldesa, a través suyo, le digo a los limeños y a este Concejo, que retiro y borro de mi bandeja de entrada ese correo. Nunca debieron escribirse, mis excusas por ello. Se los digo especialmente a Ud y a los regidores que como yo, son personas de formación política, y que lo primero que nos enseñan en la práctica política es la lealtad y el respeto, aun cuando nuestras ideas sean distintas. La política es dialéctica, la política es tensión ideológica, la política es confrontación pero nunca debe perderse el respeto y la tolerancia. Si perdemos esos valores, como pretendemos gobernar la capital del Perú?

Espero Sra Alcaldesa, Sres regidores, que estas palabras contribuyan un mejor ambiente laboral entre nosotros, que la Administración y la Representación de este gobierno municipal sigan construyendo la relación de respeto que el desafío para Lima nos exige.

Ahora le solicito su autorización Sra Alcaldesa para retirarme y continuar con nuestras urgentes responsabilidades, y que esta semana se han concentrado en la reforma más importante como es el reordenamiento de transporte.

Muchas gracias,

sábado, 22 de octubre de 2011

YO INVESTIGO, YO ACUSO, YO DENUNCIO…YO INSULTO?

Durante estos primeros meses, la gestión municipal de Lima ha estado bajo una estricta fiscalización por parte de los regidores de oposición y de un sector de la prensa. Han vigilado muy de cerca nuestros compromisos de campaña, el cumplimiento de nuestras declaraciones públicas y la eficacia de nuestras acciones en las calles.

Eso está muy bien. La fiscalización reduce los riesgos de corrupción, evita los abusos del poder político, mejora la eficacia de la gestión y obliga a un ejercicio fundamental de la democracia: informar de las decisiones de gobierno que afectan a los ciudadanos.

La fiscalización no nos molesta, al contrario, la promovemos. Siempre repetimos a los funcionarios públicos que nadie tiene por qué incomodarse. Nuestro poder legislativo que es el Concejo Municipal y sus regidores tienen todo el derecho a pedir explicación y a exigir información sobre las acciones que se toman (o se dejan de tomar) en la administración. Los regidores (como los congresistas) están haciendo su trabajo.

Sin embargo, en estos meses todos hemos observado que el gobierno municipal de Lima ha sido blanco de una campaña en contra muy dura. En el extremo, por un sector, a mi juicio, irresponsable que sustenta la vacancia; y en el resto opositor, con un objetivo claro de arrinconar a la gestión para que llegue lo más débil posible al 2015.

Pero dejemos de lado esa campaña política, regresemos a la práctica de gobernar y al rol fiscalizador de la oposición. Se han hecho un conjunto de acusaciones que son de conocimiento de la opinión pública. Y no estamos hablando de críticas políticas (aun las más duras), estamos hablando de acusaciones graves de hacer “faenones”, de favorecer licitaciones, de llenarnos los bolsillos, todas sin mayor fundamento que la información parcializada, la opinión desinformada, o peor, de una posición voluntariamente sesgada. Todas estas acusaciones han sido respondidas y aclaradas por la gestión municipal, pero hasta qué punto debemos continuar con este juego político?

Muchos consideramos que hay una clara motivación política por presentar a la actual administración de incompetente e ineficaz. Magnificar sus errores y omisiones al máximo, ponerle todos sus reflectores a sus deficiencias y, especialmente, aquellos donde se pueda acusar de corrupción y así desvirtuar su principal activo.

No importa que haya un equipo honesto que quiera hacer las cosas bien, lo que importa es que cometa errores para pedir su renuncia; no importa que haya un equipo responsable que ejecute el presupuesto público, lo que importa es que se demora mucho y no ejecuta obras; no importa que haya un equipo competente que tome decisiones en defensa del interés público, lo que importa es darle tribuna a los intereses particulares perjudicados.

Algunos ejemplos son el caso de la licitación que ganó Telefónica a Claro, donde se quiso cuestionar al comité técnico de la MML de manipular el resultado. Dos días después de la acusación, la empresa Claro reconoció públicamente que no tenía ningún problema con los resultados del concurso. Luego el Sistema de Control emite un informe donde reafirma que todo el concurso de hizo de acuerdo a ley. Otro ejemplo fue el caso de la venta de inmuebles de la Beneficiencia, decisión cuestionada por considerar que la Municipalidad no tenía competencia para vender activos de esa institución recientemente transferida. La acusación quedó desvirtuada con los documentos presentados, pero también por la posición expresada por el Mimdes, el INABIF y la propia Presidencia del Concejo de Ministros encargada de supervisar el proceso de transferencia.

Recientemente ha surgido otro caso, pero donde la fiscalización ha pasado rápidamente a la denuncia y a la falta de respeto. Un regidor de oposición ha acusado públicamente a la gestión municipal de llevar adelante una licitación arreglada para favorecer un postor en compras de equipos de radio. Estos equipos servirían para modernizar nuestro sistema de comunicación del serenazgo. La denuncia fue hecha en cuanto medio televisivo, radial y escrito que lo acogiera, sin esperar la respuesta o escuchar la versión de la administración municipal. Simplemente, el regidor acusó con toda la comodidad que la libertad de expresión y la democracia nos da en el Perú.

La denuncia ya ha sido, como siempre, aclarada por la Municipalidad. No hay ningún faenón. La licitación se canceló por razones 100% técnicas y se presentó el informe del Sistema de control que concluye que para este proceso específico, la acusación carece de sustento y se desvirtúa que la licitación estuviera dirigida a un postor.

Luego de estas decisiones, el nivel de reacción del regidor superó largamente, a mi juicio, el buen nivel del ejercicio de la política y específicamente de la función de fiscalización. Aquí hemos observado un estilo político que ha pasado del Yo investigo, Yo fiscalizo, al Yo Denuncio, Yo Acuso e incluso Yo Insulto. La gente está harta de ello. Es un veneno que debe inmediatamente extirparse de la buena práctica política.

La Representación tiene todo el derecho de fiscalizar a la Administración, es el equilibrio de poderes que toda democracia tiene. Pero una cosa es Yo investigo, y otra cosa es Yo Acuso, Yo Insulto. Eso no le hace bien a la oposición, no le hace bien a la gestión, no le hace bien a nadie.

El Yo Denuncio, Yo Acuso es un juego político muy utilizado y muy eficaz para cuestionar las gestiones y decisiones de gobierno. La denuncia y la acusación son acciones que todo político y funcionario público debe estar dispuesto a recibir, pero con una condición: que se discuta primero en los espacios institucionales.

Muchos consideran que esas son las reglas del juego político y que uno debe saber responder con los mismos argumentos políticos. Vale decir, en el mismo Concejo Municipal, enfrentar al adversario político y desenmascarar sus falsas acusaciones, cual perro de presa como se decía en el Senado Romano. Ello especialmente cuando las acusaciones terminan faltando el respeto entre representantes y a la misma autoridad municipal como es el Alcalde. Inaceptable.

La administración y los funcionarios públicos tienen todo el derecho de hacerse respetar cuando son acusados alegremente en público de malversación o de corrupción. Eso se llama difamación y calumnia. Porque una cosa es que te cuestionen la eficacia y la eficiencia de tus acciones y decisiones, pero otra muy distinta es que te acusen de corrupto y de llenarse los bolsillos con la plata pública. Eso indigna a cualquiera. No es bueno que la administración y la representación lleguen a esos niveles de confrontación.

Personalmente, creo que ahora sí tenemos un Concejo Municipal, con verdadero nivel y debate político y eso no se veía hace muchísimo tiempo. A la bancada de la Confluencia, se suma la presencia de algunos miembros de partidos políticos con experiencia como el PPC, Perú Posible y Solidaridad que han marcado una diferencia sustancial. Necesitamos aprovechar positivamente ese cambio cualitativo y mostrar a los limeños que se puede hacer política de buen nivel para nuestra capital, que tanto lo necesita.

M/P

lunes, 12 de septiembre de 2011

Es posible un COSAC 2 y un metro en Lima?


Lima tiene mas de 10 millones de viajes al dia. Algunos estudios llegan a 13 millones si contamos al Callao. Asi es, 10 o 13 millones es la demanda que tiene nuestra gran capital y nuestro puerto constitucional, que valgan verdades, es el mismo territorio.

Según los estudios mas serios de transporte, como el Plan Maestro de Lima Callao, hay 8 corredores que explican el 40 a 50% de la movilidad en Lima. Solo 8 corredores, y aquí se los numero:

1. Via Expresa-Grau-Alfonso Ugarte Tupac Amaru (por donde pasa ahora el Metropolitano)
2. Javier Prado-La Marina-Faucett (incluido aeropuerto)
3. Ate Vitarte-sta anita-nicolas Ayllon-Grau Av Venezuela (hasta el Callao)
4. Panamericana Sur VES SJM-Evitamiento-Panamericana Norte (hasta Pte Piedra)
5. Proceres SJL - Av Panama – Chorrillos
6. Av Tacna-Arequipa-Barranco-Chorrillos
7. Angamos-Ejercito-Brasil
8. Villa El Salvador Aviacion Grau Proceres SJL

El octavo corredor está en realidad de contrabando y se menciona porque por ahí pasará el Tren Electrico. En realidad el corredor Benavides o el corredor Arenales tiene más demanda. Pero fuera de ello, lo cierto es que ese corredor tiene q integrarse al resto y esperamos q la demanda q se creará sea lo suficientemente importante.

Tenemos entonces 8 corredores principales, son algo asi como las grandes arterias por donde circulan todos los días los limeños. Esas arterias conforman una red de 300km aproximadamente. Que quiere decir eso? Que si queremos construir un sistema de transporte integrado, tenemos que invertir en proyectos de transporte publico en 300km.

Esta red de 8 corredores en 300km puede ser atendida con diferentes tecnologías: tren, metro, tranvías, buses articulados. Las ciudades más desarrolladas usan una combinación de todas, y algunas usan ahora el TRAM, un metro silencioso, sin chofer y ecológico (tan moderno y futurista como costoso).

Que necesita nuestra capital? Ciertamente, todos quisiéramos lo mejor, y para muchos, lo mejor y mas moderno es un metro. Pero lo mejor tiene también que ser lo posible, sino solo hacemos demagogia. 300km de metro costaría US$21,000 millones, y puede ser mucho más! (en túneles y perforaciones nunca se sabe). A eso agregamos el subsidio altísimo que requiere un sistema asi. Son palabras mayores.

Un avance ya significativo seria construir un sistema integrado, ordenado, seguro y limpio. Ese objetivo es compatible con un metro, un tren o buses. Pero aquí lo importante es atacar el sistema, es decir, una propuesta para los 8 corredores. No uno ni dos, los 8 principales corredores que explican el 40-50% de la movilidad de los limeños.

Hacer un proyecto de transporte público sin pensar en el sistema es un error que ya no podemos repetir. Tenemos que poner la tecnología que necesita Lima, sea metro, sea buses, pensando en el sistema y en los 10-13 millones de viajes q es la demanda que tenemos q atender.

Cual es la propuesta de la Municipalidad de Lima que esta poniendo en marcha? Una reforma integral que incluye los 8 corredores. Uno de ellos, el corredor Santa Anita-Grau-Venezuela con el proyecto del Metropolitano 2, el resto con corredores complementarios por donde circulara el bus patrón (euro 4) y donde se apuesta por la organización de los empresarios, gremios y trabajadores transportistas. Este proyecto del Metropolitano 2 ya tiene estudios avanzados y es resultado del Plan Maestro del 2005 y del estudio del sistema de transporte en 2009. Osea, no es un proyecto improvisado sino consistente con el planeamiento de la ciudad.

Por que no pensar en proyectos más ambiciosos como un metro o un tren? Es posible ciertamente, pero debe hacerse con planeamiento, con consideraciones de ingeniería, pero también de urbanismo y también de economía, y estos últimos ahora no hay. Pensemos. Hacer un metro tiene dos elementos a considerar: 1) la plata solo alcanzaría para un corredor de 30-40km, y el resto? La red no era de 300km? Con un metro no resolveríamos el problema de Lima sino solo de una muy pequeña parte 2) Un tren exige una alta densificación urbana, es decir, muchos edificios q concentre la demanda para una tecnología de esa escala. Sino, lo q tendremos es un tren bonito, pero quasi vacio y lo peor, con un sangrante subsidio q lo pagaremos todos los limenos.

Pero seamos ambiciosos, digamos que el gobierno nacional y el MEF quieren gastar 2,000 millones en una línea de metro de 30km para Lima. Si hubiera esa decisión política, donde seria lo mas factible y razonable?. Mmmmm, veamos. Tenemos los 8 corredores, no hay más, ahí está la demanda. Tenemos q escoger de allí. El tramo Santa Anita-Nicolas Ayllon Grau Venezuela es uno de los más importantes, pero no tiene tanta demanda futura (q es la interesante para un metro y una Lima al 2050). A eso agregamos que su demanda principal es Santa Anita Grau, por lo que un metro de Grau a Saenz Pena en el Callao no tendría mucho publico. Otro elemento adicional es que el tramo Nicolas Ayllon y Av Grau esta hecho para un Cosac 2, en realidad, “la pista esta servida” y la Estación Central fue disenada justamente para recibir a su hermano Metropolitano Este Oeste (para que hicimos tremenda estación sino?).

El corredor Javier Prado La Marina Faucett es un corredor con más potencial. Tiene una demanda similar al anterior pero algunas diferencias sustanciales. Atraviesa los distritos con mayor densificación actual y futura como San Borja, Surco, San Isidro, Pueblo Libre, Jesus María y Magdalena, y por otro lado, une el puerto y aeropuerto con el centro y el cono este de la ciudad (Ate Vitarte). Ciertamente, salir del avión y tomarse el metro, para bajarse en tu hotel (si eres turista) o muy cerca a tu destino, pinta a Lima con una modernidad muy tentadora. Estariamos en una ciudad muy distinta, y para los que la imaginan como la capital del turismo gastronómico y de negocios, un metro quedaría perfecto.

Este escenario es posible? Sí, es posible.

El MTC y las Municipalidades de Lima y Callao tendrían que ponerse de acuerdo y muy rápidamente. Lima tendría un cosac 1 (sur norte) y un cosac 2 (este oeste) integrados, financiados por Lima, y podría tener un metro del Aeropuerto hasta Ate Vitarte, financiado por el gobierno nacional, aunque es una decisión muy difícil para el MEF y las prioridades del buen uso del gasto público. En todo caso, puede ser un esquema interesante, y desde el punto de vista político un escenario muy distinto al que tuvimos hasta hoy.

m/p

domingo, 3 de julio de 2011

El costo hundido del Tren Eléctrico

Así como es conocida mi fuerte crítica al Proyecto del Tren Eléctrico, también he dicho públicamente que todos necesitamos que el Tren funcione bien. Y cuando digo todos, no solo es el municipio y el Ministerio de transportes, sino sobre todo los limeños. Por qué digo esto? Pues porque la decisión ya está tomada, y no podemos llorar sobre la leche derramada sino buscar como le sacamos el jugo a tremenda megainversión en Lima.

Sigo creyendo que es útil resaltar los errores del proyecto, para que en el futuro no volvamos a repetirlos. La principal sin lugar a dudas es el trazo, pésimamente definido porque la Av Aviación no justifica ni siquiera un Metropolitano, sino a las justas un corredor liviano con buses. El Tren tiene un problema jodido de demanda, y por más exclusividad a 400m a los costados, dificilmente podrá llenar sus vagones. El problema no es marginal porque significa un subsidio sangrante para toda la vida en muchos muchos millones. Esta crítica ha sido materia de mucha discusión (ver artículo del Banco Mundial en su libro PERU, 2008)

Creo asimismo que el Tren es un proyecto que expresa corrupción (especialmente en su fase inicial en los 80s) e improvisación, además de un voluntarismo político caprichoso (hoy). El Tren está lejos de ser un proyecto serio de transporte urbano para la ciudad. Sin estudios de pre inversión que lo sustenten ni una evaluación técnica, el Tren ha sido hecho al caballazo, y lo peor, será inaugurado también al caballazo. Ni Andrade, ni Castañeda, ni ahora Susana Villarán han participado en este proyecto. Castañeda quiso y se dio cuenta que era un presente griego y prefirió que el gobierno nacional asuma las enormes sobrefacturas. No gracias Alan, hazlo tú.

Es muy difícil ser crítico de una obra que muchos limeños sueñan. Un metro es señal de modernidad, nos pone en el mismo nivel que las mejores ciudades del mundo. Hasta podemos sentirnos orgullosos. Sí, estará bonito el Tren, pero beneficiará a 1% (y eso!) de la demanda de Lima. Y el resto? Hacemos más trenes, más metros? Alcanza la plata para que TODOS no solo veamos un lindo tren sino que lo usemos y nos beneficiemos?

Pero el Tren ya está hecho. Como decimos los economistas, los 1500 millones de dólares invertidos, quizás más, es costo hundido. Tenemos que hacer para que el Tren funcione. Cómo haríamos?

Primero, no volver a cometer los mismos errores. Un sistema de transporte masivo como un metro o un tren tiene que hacerse en corredores que lo justifiquen. Cuáles son los corredores de Lima que tienen más demanda? Son 9 según el último estudio disponible de JICA, pero 4 son los que mueven más de 600.000 pasajeros día: 1) Via Expresa-Tupac Amaru 2) Javier Prado-La Marina 3) Panamericana Sur - Evitamiento y 4) Carretera Central-Nicolás Ayllón-Venezuela. Un poco más rezagados tenemos la Panamericana Norte, la Av Primavera-Ejercito y la Av Proceres – Wiese en SJL por donde pasará el tramo 2 del Tren y que, no queda otra, tiene que hacerse.

Segundo, no comprometer recursos de operación hasta que exista un flujo de trenes que justifique los recursos para el funcionamiento del sistema. Inaugurar el Tren el 11 de julio con 4 trenes es la misma irresponsabilidad que cuando lo inauguraron en 1988. Un chiste, solo para la foto. Algunos consideran que es mejor que el tren pase cada media hora de aquí hasta el 2013 que llegan los nuevos vagones, a que no pase nada y tengamos toda la infraestructura parada. Depende pues. Lo pongo a funcionar si hay demanda que lo justifique, porque si van a pasar 50,000 pasajeros al día, eso es menos de lo que mueve la Av Salaverry y para eso no gastamos 90 millones en subsidios de los impuestos de todos los peruanos.

Tercero, el Tren tiene que formar parte del sistema integrado de transporte de la ciudad. Y eso significa una sola autoridad de Transporte bajo la batuta de la municipalidad de Lima. No puede ser que el Tren tenga un sistema de boletaje distinto al Metropoltano 1 o al futuro Metropolitano 2 y de los corredores nuevos complementarios, un absurdo! Por qué el MTC no se tomó la molestia de coordinar eso tan simple con el municipio? Ahora tenemos que invertir más dinero para corregir. Lo más importante aquí es que cualquier el Tren tiene que integrarse al sistema, y allí hay un trabajo con los posibles alimentadores de rutas para que los vagones estén llenos. Por supuesto, esa idea de hacer el Tren 2 en el mismo trazo que el Metropolitano 2 es un absurdo superlativo. El MTC tiene que dejar que la Autoridad de Transporte defina eso.

Cuarto, el Tren necesita invertir en el territorio donde afecta, tanto en sus beneficios como en sus costos. Los beneficios se conocen, pero los costos existen y pueden ser muy altos. No puede volver a suceder lo que pasó con el Metropolitano en Barranco y Chorrillos, una vergüenza. Lo que ahora existe en San Juan, en Villa es grave y los alcaldes tienen todo el derecho a pitear. El Tren divide y no integra, y eso se tiene que corregir con inversiones complementarias. Puentes, acceso, seguridad vial, para que los peatones, conductores, usuarios no tengan una mole de fierro, cables y columnas que les impida circular y hacer su vida normal.

Quinto. Se pudo haber hecho mejor el Tren ? Sí, mucho mejor y nos habríamos ahorrado muchos recursos hasta para hacer otros Metropolitanos. Sirve de algo lamentarse? No, no sirve nada. Lo que sí sirve es sacar las lecciones aprendidas, y de eso se trata las críticas, para que no se repita. Lima necesita más trenes y metros? Puede ser, pero lo que sí estoy seguro es que no necesitamos otro Tren con baja demanda ni desarticulado del sistema de transporte. El MTC no puede definir un proyecto para Lima sin antes haberse de acuerdo con su municipio. Es más, es Lima quien debe ejecutar la inversión, con el apoyo del gobierno nacional como en el Metropolitano.

Tenemos que pensarla mejor, porque esa época en que el político subía a un helicóptero y decidía “aquí se hace el proyecto”, ya terminó. Ahora los ingenieros, los economistas y los ambientalistas tienen muchas cosas que decir para que los políticos tomen buenas decisiones.
m/p

El cemento y el buen gobierno

Ahora resulta que gobernar bien es hacer obras y poner cemento por todos lados. No es un fenómeno que solo se ve en el Perú, lo es en todo el mundo. Pero también es cierto que en los mejores gobiernos la piensan antes de gastar la plata. Osea, saben gastar y créanme, buena parte no va al ladrillo y al cemento.

En las últimas semanas ha habido un cargamontón de críticas a la gestión municipal de Lima, sumado a una enorme presión por presentar resultados y ejecución de obras. Cemento Alcaldesa, dónde está el cemento? También se reclama con altos decibeles que se resuelva el caos ambulatorio, el terrible tráfico y la preocupante seguridad ciudadana. Orden y limpieza, ahora!

Mi impresión es que aquí tenemos un tema de fondo: la nueva forma de gobernar. Y esto ha generado oposición en varios sectores conservadores (orden, orden, orden!) y ha provocado resistencia en otros sectores (dónde está la efectividad y las obras?). Hay una diferencia sustancial entre estos dos grupos. Los que se oponen saben como gobierna la izquierda progresista y liberal, y eso no les gusta. Los que se resisten, la gran mayoría creo yo, no la conocen y, hasta no ver cambios, preferirán lo malo conocido a lo bueno por conocer. Creo que en Lima, el primer grupo es minoritario y el segundo donde más tenemos que trabajar.

Cemento, cemento, cemento. Los que defienden y extrañan la gestión del exAlcalde-Gerente dicen que era una máquina de resultados y de obras desde el primer año. Denle una leída a la memoria anual 2003: tres obras concluidas (sí, solo tres), dos de ellas heredadas por Andrade y un puente peatonal, muchas escaleras y algunos complejos deportivos, that´s all folks como diría Porky. Empezó varias obras? Sí, exactamente 14, inaugurando el mercado Las Malvinas al final del año. No está mal, pero muy lejos de lo que ahora exigen. Hay que recordar como empezó uno para luego recordarle al otro como debe empezar. Estoy seguro que esa valla será largamente superada en la gestión de Susana Villarán.

La efectividad de una gestión tiene varios rostros. En el Perú, con mucha pena he observado formas de gobernar donde el populismo y el clientelismo han sido los protagonistas en las decisiones de gobierno. Pan y circo, cemento intrascendente y corrupto, actividades “artístico-musicales” con refrigeradoras y colchones para regalar, escuelas con piscinas y estadios de futbol pero donde los chicos no entienden lo que leen y no saben sumar fracciones.

Siempre he dicho que en nuestro país hay tres culturas muy dañinas en las formas de gobernar: 1) la cultura del antibiótico, y esa pésima costumbre de curar todas nuestras enfermedades buscando una pastilla rápida y milagrosa. 2) la cultura del Mesías, y esa baja autoestima donde un externo vendrá del cielo y solucionará nuestros problemas y 3) la cultura del cemento, donde trabajar es hacer obras y más obras, aun si no sirven para nada, en una práctica irresponsable por gastar la plata y recibir aplausos.

Yo digo que Lima necesita autoridad y orden, así como proyectos de inversión, por supuesto. Transportes, seguridad y limpieza son prioridades. Pero también déjenme decirles que Lima necesita cambiar costumbres, reforzar sus valores ciudadanos, recuperar la confianza entre autoridades y vecinos, y entre los mismos limeños. Y esos son intangibles que esta gestión municipal insistirá tercamente.

Tenemos que recuperar la decencia y la honestidad en la gestión pública. Y eso no se predica, se practica y toma tiempo. Hacer obras, hacer licitaciones, hacer compras en forma transparente, responsable y abierta para que vengan los mejores a invertir en la municipalidad y no puro maestrito informal o lobbysta inescrupuloso.

También debemos respetarnos como ciudadanos. Así como exigimos limpieza, orden y autoridad, también debemos exigir libertad de expresarnos, de recibir un buen servicio, de no ser discriminado, de ser escuchado. Lima es una ciudad donde aun persiste intolerencia, racismo y discriminación, y eso es inaceptable. La autoridad municipal tiene una obligación para corregir estos graves problemas públicos.

Necesitamos recuperar la confianza entre el vecino y la autoridad municipal. Las mejores instituciones públicas construyen burocracia competente con mejor comunicación, mejor trato al vecino, mayor transparencia. Debemos aprender a exigir calidad de servicio y el funcionario debe trabajar para eso.

Finalmente, una autoridad municipal debe ser un ejemplo y un referente de convicciones y credibilidad. Un político no puede ser un mentiroso, o un pendejo que habla para la tribuna y luego hace lo que la da la gana. Necesitamos recuperar a los estadistas, para que nuestros jóvenes encuentren en los gobernantes esa verdadera vocación de servicio que los llame a trabajar y colaborar para su ciudad y su país.

domingo, 29 de mayo de 2011

Quién es el candidato antisistema?

Quienes pasamos nuestra adolescencia en los 80s, es decir, lo que ahora tenemos 40 años o más, somos una generación que creció en el peor gobierno democrático de la historia del Perú. Entre 1985 y 1990 el APRA destruyó la economía del país, con un gobierno soberbio, corrupto e irresponsable. El APRA fue también un gobierno represor e incompetente para luchar contra Sendero. Muchas matanzas fueron a fines de los 80s, y fueron terribles. El Perú era un país donde los peruanos no querían ya vivir, y todos los que podían (clase media, alta y baja), cogían su avión apenas se presentaba una oportunidad. Por culpa de ese gobierno, y lo digo así, calato y sin anestesia, tuvimos por 10 años a la dictadura más corrupta e infame de la historia republicana. Cuando a fines de los 90s comenzaron a aparecer pintas en el zanjón “Alan vuelve”, muchos se reían de esa posibilidad, pero otros no, porque sabíamos que en el Perú todo puede pasar

Y pasó.

En el 2001, el mismo Presidente que nos llevó al desastre, la misma gente que destruyó al país en la hiperinflación, la corrupción y el caos político, regresó para presentarse a las elecciones nacionales. Increíble! No puede ser! Pero ahí estaba, el mismo irresponsable e incompetente, logró convencer a una juventud desmemoriada y sin mayor educación cívica que la que ofrece la escuela pública. Logró pasar a la segunda vuelta, desplazando a una candidata y una derecha torpe electoralmente. Se enfrentó y perdió contra Alejandro Toledo que logró por cierto captar los votos de gran parte de nuestra generación 80s.

En el 2006, el APRA regresa con el mismo candidato y para llanto y rabia de la derecha, otra vez les gana por una nariz, pasando a la segunda vuelta. Esta vez le tocó enfrentar al comandante (r) Ollanta Humala, en ese entonces un advenedizo sin partido político ni plan de gobierno, con un discurso radical y rabioso, capitalizando el fuerte resentimiento y exclusión de una inmensa cantidad de peruanos. Era el candidato antisistema. En esta situación, qué elección podía hacer mi generación 80s? Volver al pasado que ya conocíamos, o dar el salto al vacío con un candidato radical y trasnochado? No sé si logro trasmitir esa disyuntiva tan jodida, pero créanme que no fue fácil. Era un tema de principios. No podíamos votar por la misma sonrisita que nos engañó, que nos mintió, que nos robó y que nos empobreció. Pero qué teníamos al frente? Un antisistema que no ofrecía nada, solo una representación de un electorado insatisfecho y muy molesto.

Por lo anterior, comprendí cuando muchos de la generación 80s votaron por el APRA en el 2006. Yo voté viciado, me daba igual, pero repito, entendí por qué muchos de mis coetáneos marcaron la estrella; sí pues, por la misma persona que dejó al país con respirador artificial. En el 2011, yo no sé si por la institucionalidad, porque estamos en otro contexto global, porque las estructuras económicas son más sólidas o porque el ego de García le dijo “no hagas ningún experimento compadre, deja gobernar a los que saben”, el hecho es que el Perú está mejor que antes para la mayoría de peruanos.

Ahora tenemos una nueva elección y las opciones son peores que en el 2006. Sí, estas elecciones no son como hace 5 años. Esa vez, muchos de mi generación votaron por el APRA, por García, por Alva Castro, por Cabanillas, por Gonzales Posada, por Mulder, por Zumaeta, por Del Castillo! Votaron por ellos porque no podían votar por el antisistema. Muchos argumentaron que votar por García era una muestra de baja autoestima política, pero que era la única manera de evitar que un radical rabioso haga experimentos comunistas. Ahora tenemos al mismo personaje el Sr Ollanta Humala, y oh sorpresa, a la hija del dictador corrupto, ladrón y asesino de los 90s.

Yo digo que estamos como en el 2006. Esta es sí una elección del candidato sistema vs el candidato antisistema, pero yo digo que Ollanta es el primero y Keiko la segunda. El comandante es un desastre de candidato, una trayectoria contrainsurgente que da miedo, un errático de su posición política, pero yo la verdad ya no lo veo como antisistema. Siento que el hombre se sentará en Palacio y dirá “carajo, y ahora que hago?” y pondrá piloto automático con algunos énfasis sociales populistas. Yo digo que ahora Humala es el Alan García del 2006. Va a tener que asumir su rol. En cuanto a Keiko y su gente, los fujimoristas nunca creyeron en el sistema que yo creo, o alguien quiere convencernos de que son democráticos? Alguno conoce un proyecto de Ley o una iniciativa de gobierno de la Sra Fujimori o su grupo? Nada, cero. Yo estoy convencido que regresan para liberar a su líder, el dictador corrupto, y por supuesto, a hacer lo que saben hacer: usar el poder para hacer los que da la gana. Y francamente ya estoy harto de que eso suceda en el Perú.

m/p